La Unión Europea busca reducir su dependencia de productos chinos con reglas para fortalecer el sector manufacturero
La Ley de Aceleración Industrial aún no vio la luz, pero ya se conocieron algunos de los puntos claves de la campaña europea.
El apoyo y la crítica
Los defensores del proyecto argumentan que la UE debería contar con normas sobre contenido local y definir requisitos similares al de sus competidores, como Estados Unidos, China, Brasil e India, para cubrir el enorme déficit de inversión. Bas Eickhout, copresidente del Partido Verde Europeo, dijo: “Tenemos que presentar una alternativa a la agenda de Trump, que apuesta claramente por una economía basada en los combustibles fósiles”. Mientras tanto, la crítica cree que la ley espantará a los socios comerciales.
La Comisión ya retrasó la propuesta en varias ocasiones debido a desacuerdos sobre su contenido, e incluso se introdujeron cambios esta misma semana.
“Estamos muy decepcionados porque la demanda que esperábamos está lejos de ser significativa”, dijo sobre la reducción de propuestas por parte de Bruselas Laurent Donceel, director de la asociación industrial Hydrogen Europe. Entre ellas se incluye la cuota de acero con bajas emisiones de carbono que las empresas tendrían que producir para poder optar a las subvenciones, que se redujo al 25% desde el 70% inicial.

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