La salida de dólares por ahorro y turismo casi igualó al ingreso por exportaciones y deuda: qué se espera hacia adelante
Los datos del balance cambiario de febrero mostraron cierta paridad entre la oferta y la demanda de dólares al comparar sus principales componentes. Para los próximos meses el panorama es incierto pero prima el optimismo.

El mercado discute perspectivas para la demanda y oferta de dólares de los próximos meses.
Oferta vs. demanda de dólares: qué relación espera el mercado en los próximos meses
Por el lado de la oferta de dólares, LCG pronosticó a corto plazo que el “puente” será nuevamente la cosecha gruesa. Por el contrario, avizora “cada vez menos emisiones de Obligaciones Negociables (ONs) en un contexto de reversión de los capitales globales a deuda soberana de países desarrollados, por motivo de la guerra en Medio Oriente y suba de tasas de los bonos de EEUU”.
En este contexto, es una incógnita cómo evolucionará la dolarización de carteras por parte de los ahorristas. Las estrategias de carry trade parecen haber llegado a su fin y las últimas caídas en las tasas de interés de corto plazo restaron atractivo a las inversiones en pesos. Como respuesta, el Gobierno salió a promocionar esta semana un nuevo plazo fijo UVA del Banco Nación, que ofrece un rendimiento anual del 4,5% por sobre la inflación del período.
El detalle del balance cambiario del BCRA en febrero
La compra de dólar ahorro por parte de personas, durante febrero, fue inferior a la de la mayoría de los últimos meses. Sin embargo, superó al promedio mensual registrado en el anterior período sin cepo (diciembre de 2015-octubre de 2019), que fue de u$s1.387 millones mensuales.
El balance cambiario del BCRA arrojó un déficit de cuenta corriente por quinto mes consecutivo en febrero (-u$s115 millones), aunque el resultado fue el más acotado de los cinco y representó una reducción del 87,5% respecto de enero. Esta mejora relativa fue explicada principalmente por un menor pago de intereses de deuda, mientras que, en menor medida, incidió un menor egreso por la balanza de servicios.
Como contracara, la cuenta capital encadenó su quinto superávit al hilo, pero también fue el más chico de este período (+u$s210 millones), con una baja mensual del- 93,4%. Los saldos en materia de deuda casi que se compensaron (los menores pagos de capital por los vencimientos de los bonos soberanos de enero fueron contrarrestados por un menor ingreso de préstamos financieros y de organismos internacionales), por lo cual la diferencia puede explicarse por la reversión en el saldo de la Formación de Activos Externos (FAE) del sector financiero y por el ítem denominado “otros”, de acuerdo al informe de LCG.


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