
En comparación con 2024, el ajuste que se llevó a cabo el año pasado fue más homogéneo, aunque con mayor impacto relativo en las jurisdicciones subnacionales.
Entonces, mientras que durante el año anterior el peso de la recaudación nacional había aumentado, impulsado principalmente por el impuesto PAIS y las retenciones, las provincias y la Ciudad habían sufrido una caída vinculada a los cambios en el impuesto a las Ganancias y modificaciones en la administración del IVA.
Para el Gobierno nacional, la baja de la presión tributaria se vincula estrechamente a la reducción del gasto público
El informe subrayó que esta nueva configuración implica una restricción presupuestaria más exigente para provincias y municipios, que tienen menores ingresos reales en un contexto de mayor demanda social y presión sobre los servicios públicos.
Menos gasto público
Para el Gobierno nacional, la baja de la presión tributaria se vincula estrechamente a la reducción del gasto público. El ajuste que inició Javier Milei durante sus primeros días al mando de la Casa Rosada le permitieron eliminar el déficit fiscal generado en 2023, mientras que la continuidad del ajuste en 2025 abrió espacio para una menor carga impositiva en términos relativos.
Sin embargo, el propio informe advierte que, de ahora en más, el margen para seguir reduciendo impuestos dependerá de una coordinación fiscal más amplia.
En ese sentido, el desafío de sostener una baja de la presión tributaria no recaerá únicamente sobre Nación. Según el Iaraf, cualquier estrategia de alivio impositivo deberá involucrar a los tres niveles de gobierno y estar acompañada por una dinámica de gasto público real que permita que el peso del Estado continúe reduciéndose en relación con el PBI, sin trasladar desequilibrios hacia las provincias.
Fuente: INFOBAE
Por: G. Herrera
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