La ONU y la posibilidad de designar por primera vez en su historia a una mujer al frente del organismo
La ONU debate la posibilidad de que una mujer suceda a António Guterres mientras ONU Mujeres advierte sobre el retroceso en igualdad de género y liderazgo femenino.
En medio del debate para la elección del sucesor del actual secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, la agencia ONU Mujeres – aumenta la presión para que la próxima autoridad de la organización multilateral sea una mujer, por primera vez en los más de 80 años de historia de la organización.
La situación es seguida de cerca por ONU Mujeres, la agencia que trabaja para promover los derechos de las mujeres y las niñas y su acceso a posiciones de liderazgo en organismos internacionales, gobiernos, empresas y el sector tecnológico, además de su participación en el debate sobre inteligencia artificial.
El reciente “panorama de género” elaborado por la agencia señala que, al ritmo actual, alcanzar la igualdad de género demandará 171 años. Se trata de un objetivo que Naciones Unidas había fijado inicialmente para 2015 y que luego trasladó a 2030.
El informe también expone otros indicadores: casi una de cada tres mujeres en el mundo sufrió violencia sexual y casi una de cada cinco niñas se casa antes de los 18 años. Además, si se mantiene el ritmo de los últimos cinco años, la paridad de género en los parlamentos no se alcanzaría hasta 2089.
El debate por el liderazgo político
El liderazgo político femenino también perdió impulso después de años de avances: seis de cada siete países continúan siendo dirigidos por hombres. La alta funcionaria de ONU Mujeres, Sarah Hendriks, sostuvo que la última reunión anual de líderes mundiales reflejó “en gran medida un mundo dominado por los hombres, tanto en términos de representación como de contenido”.
La funcionaria destacó el “refuerzo desproporcionado” que recibió la posibilidad de que una mujer sea la próxima secretaria general. Según señaló, el respaldo atravesó regiones y divisiones políticas, algo que calificó de “estimulante”.
“Esto no es solo una cuestión de simbolismo”, declaró en una entrevista con The Associated Press. “Es una cuestión de si la ONU refleja realmente la igualdad que le pide al mundo que defienda”.
“No podemos pedir a los gobiernos que desmantelen las barreras al liderazgo de las mujeres mientras aceptamos esas barreras en nuestras propias instituciones”, criticó duramente. “No podemos decirles a las empresas que rompan los techos de cristal mientras la ONU deja intactos nuestros propios techos”.
El rol de las mujeres en la ONU
Durante la reunión de alto nivel que terminó el lunes, Hendriks señaló que los líderes coincidieron en que las mujeres “deben tener las mismas oportunidades de ocupar los cargos más poderosos del mundo, incluido este y, de hecho, especialmente este”.
Entre quienes se pronunciaron estuvo el presidente de Timor Oriental, José Ramos-Horta, coganador del Nobel de la Paz en 1996. “Deberíamos tener la sabiduría suficiente y elegir a una mujer de integridad incuestionable”, manifestó.
Por su parte, el presidente de Botsuana, Duma Boko, también cuestionó que la organización todavía no haya tenido una mujer al frente. Lamentó “un capítulo inconcluso en la historia de esta organización”: después de ocho décadas, y afirmó que las Naciones Unidas “aún no han sido dirigidas por una mujer como secretaria general”.
Actualmente hay siete candidatos para suceder a Guterres, cuyo segundo mandato de cinco años finaliza el 31 de diciembre. La lista está integrada por cuatro mujeres y tres hombres, luego de que la expresidenta de Chile Michelle Bachelet retirara su candidatura.
En la última encuesta informal realizada el martes en el Consejo de Seguridad, integrado por 15 miembros, dos mujeres encabezaron las preferencias: la jefa de comercio de la ONU, Rebeca Grynspan, de Costa Rica, y la embajadora de Guyana ante el organismo, Caroline Rodrigues Birkett. En tercer lugar quedó el jefe de la agencia nuclear, el argentino Rafael Grossi.
Grynspan obtuvo 10 votos a favor y tres en contra, mientras que Rodrigues-Birkett sumó seis y Grossi siete, según consignó AP a partir de la reconstrucción de dos diplomáticos que hablaron bajo condición de anonimato porque la votación fue privada. Algunos diplomáticos señalaron que los resultados podrían impulsar la aparición de nuevos candidatos.
Por tradición, el cargo de secretario general rota por región. En esta ocasión le correspondería a América Latina, aunque también hay dos aspirantes africanos.
La Asamblea General tiene la última palabra, pero la decisión está condicionada por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad con poder de veto: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia. Hasta el momento mantuvieron silencio sobre sus preferencias. El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, dijo el sábado que Grynspan y Rodrigues-Birkett “cumplen los criterios”.
Op. F.Casas
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