La morosidad de las familias llegó al 12,9% y los menores de 35 años concentran la mayor cantidad de deudores
El 36,5% de las personas en mora tiene menos de 35 años, mientras que los préstamos personales registraron el mayor nivel de atrasos y Diputados prepara el debate de 50 proyectos sobre deudores
La morosidad de las familias alcanzó 12,9% en julio en Argentina y afectó con mayor peso a las personas menores de 35 años. El aumento se concentró en préstamos personales y créditos de consumo. El Congreso prepara un debate sobre medidas para los deudores.
El último informe de morosidad del Banco Central registró una mora general de 7,7%. Las familias alcanzaron un nivel mayor, luego de cifras cercanas a 12,7% y 12,8%. Los préstamos personales llegaron a una mora de 16,7%.
Los datos muestran dos situaciones distintas dentro de la deuda. Una gran cantidad de personas arrastra créditos bajos y atrasos en consumos cotidianos. Un grupo menor concentra montos mucho más altos y mantiene vínculos más directos con el sistema bancario.
Jóvenes y créditos de menor monto
El 36,5% de las personas en mora tiene menos de 35 años. El grupo de 35 a 44 años reúne el 25% del total. Las personas de 45 a 54 años representan 17%, mientras los mayores de 55 años concentran 20%.
La distribución por edad muestra que los jóvenes reúnen la mayor cantidad de casos. También integran el segmento con menores montos adeudados. Muchos de esos deudores quedaron fuera de los canales bancarios tradicionales.

Los créditos de este grupo aparecen con más frecuencia en fintech, tarjetas no bancarias y comercios. Las tarjetas de supermercados y casas de electrodomésticos concentran los mayores atrasos dentro de ese segmento.
La mora en consumos de bajo monto afecta a personas que recurrieron al crédito para cubrir gastos corrientes. El problema alcanza a muchos deudores, aunque cada caso representa una porción reducida de la deuda total.
Dos perfiles dentro de la mora
El 47% de los morosos concentra apenas 5% de la deuda. Ese grupo reúne a más de dos millones y medio de personas. Cada una mantiene una deuda promedio de $ 300.000.
La cifra muestra una mora extensa en cantidad de personas, aunque con montos limitados por deudor. Muchos casos pertenecen a créditos de consumo que podrían regularizarse con una mejora de los ingresos familiares.
En el otro extremo, cerca del 10% de los morosos concentra más de la mitad de la deuda. Ese segmento reúne alrededor de 500.000 personas. La deuda promedio alcanza $ 18,7 millones por deudor.
Los deudores con montos más altos pertenecen a grupos de mayor edad. También cuentan con otro nivel de acceso al crédito y otra relación con los bancos. Sus problemas requieren herramientas diferentes a las de los créditos pequeños.
La diferencia entre ambos grupos complica cualquier respuesta única. Una medida pensada para deudas de consumo puede no resolver atrasos bancarios de montos altos. La diversidad de casos atraviesa el debate legislativo sobre los morosos.

El Congreso analiza 50 proyectos sobre deudores
La Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados prevé discutir 50 proyectos vinculados con personas en mora. Los legisladores buscan unificar iniciativas y avanzar con dos o tres propuestas de base.
El debate deberá considerar que los atrasos responden a situaciones distintas. Los jóvenes concentran más casos en tarjetas comerciales y créditos no bancarios. Los deudores de mayor monto aparecen con más frecuencia dentro del sistema financiero formal.
Las tasas de interés también forman parte de esa diferencia. Los comercios que ofrecen crédito aplican tasas más altas ante el riesgo de falta de pago. Ese costo puede absorber parte de las pérdidas por atrasos.
Los bancos trabajan con otro perfil de cliente. Muchos titulares de préstamos bancarios tienen cuenta sueldo y cobran ingresos mensuales dentro de la entidad. Esa condición permite otra evaluación del riesgo y otras vías de cobro.
La discusión legislativa enfrenta el desafío de evitar soluciones generales para problemas diferentes. Los créditos de bajo monto requieren mecanismos de regularización accesibles. Las deudas mayores demandan acuerdos acordes con cada situación financiera.

Ingresos, plazos y tasas para regularizar deudas
El sistema financiero, las fintech, las tarjetas no bancarias y el Gobierno comparten la expectativa de que una parte de los atrasos se resuelva con el tiempo. Esa mirada se concentra en los créditos de menor monto.
La mejora de los ingresos aparece como una vía para reducir la mora de las familias. Muchas personas tomaron préstamos para afrontar gastos básicos y luego perdieron capacidad de pago. La recuperación del ingreso permitiría ordenar esas deudas.
El Banco Nación inició una alternativa con plazos y tasas razonables para que los deudores puedan regularizar sus compromisos. La iniciativa busca que las personas retomen el pago sin enfrentar nuevas condiciones imposibles de cumplir.
La propuesta todavía tiene una presencia limitada dentro del sistema. El resto de las entidades financieras, las fintech y las tarjetas comerciales no aplican un esquema común. Cada sector mantiene sus propias condiciones para refinanciar deudas.
La mora de las familias quedó cerca del 13% en julio, con los préstamos personales como el segmento más afectado. El debate en Diputados deberá definir si los proyectos pueden responder a esa diversidad de deudas.
Fuente: INFOBAE
Por: G. Herrera
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