La crisis en la industria se agrava: cuatro de cada diez empresas redujo producción y crecen los despidos, según la UIA
La encuesta registró un deterioro amplio en variables claves, con aumentos de ajustes internos, dificultades de abastecimiento y un mayor número de compañías con problemas para sostener pagos.

En materia de abastecimiento, los tiempos de entrega de proveedores mostraron una mejora. Sólo el 6,6% de las firmas informó un aumento en los plazos de entrega, lo que representó uno de los valores más bajos desde octubre de 2023. La normalización del flujo de insumos se combinó con un incremento de stock de materias primas en el 14,7% de las compañías, cifra que revirtió el mínimo registrado en enero y marcó cierta recuperación en la disponibilidad de insumos estratégicos.
Problemas para pagar
El frente financiero exhibió uno de los peores resultados de toda la encuesta. El 47,5% de las empresas reportó dificultades para cumplir al menos uno de los pagos principales: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos. Las mayores complicaciones se observaron en impuestos, con 29,3%, y en proveedores, con 26,7%. Además, el 8,2% declaró atrasos en todos los pagos, el valor más elevado de la serie.
La situación de las PyMEs siguió la misma tendencia que el total de la muestra. Este grupo registró predominio de caídas en producción, ventas y empleo. En producción, las Micro y Pequeñas mostraron un índice de difusión de -22,5 puntos, mientras las Medianas y Grandes registraron -13,5 puntos. En ventas, las Micro y Pequeñas alcanzaron -31,4 puntos, frente a -17,7 puntos en las Medianas y Grandes. En empleo, el índice se mantuvo en -10,4 puntos para todos los tamaños.
Respecto a las preocupaciones empresariales, la caída de la demanda de otras industrias se ubicó como el principal desafío, con 23,9% de respuestas. Le siguió el aumento de costos, elegido por 19,3% de las compañías. Al incorporar la caída de la demanda de hogares, que alcanzó 17,1%, la contracción del consumo interno representó el principal eje de preocupación para el 40% del total. Dentro del grupo que señaló incrementos de costos, el costo laboral ocupó el primer lugar, con 45,4%, seguido de materias primas e insumos nacionales, con 20 por ciento.
Las expectativas empresariales mostraron una mejora respecto del relevamiento anterior. El 60,4% previó una situación mejor para su empresa en los próximos doce meses, el 57% anticipó mejoras en su sector y el 68,6% lo proyectó a nivel país. Estas mejoras estuvieron asociadas a un contexto financiero más calmo tras las elecciones y a la baja de tasas. Aun así, el análisis de comparación entre expectativas previas y resultados concretos mostró diferencias significativas entre lo anticipado y lo que finalmente ocurrió.
En paralelo, la utilización de la capacidad instalada promedio se ubicó en el 57,9%. El 68,6% operó por debajo de su nivel óptimo. Además, el 95,2% proyectó alcanzar el nivel óptimo recién en 2026 o más adelante, lo que marcó una revisión de expectativas para 2025.
Sobre decisiones de inversión, el 66,3% consideró que era un buen momento para innovaciones y procesos, el 48,4% para bienes de capital, el 44,3% para bienes de uso y el 39,6% para capital de trabajo, con valores inferiores a los tres relevamientos previos.
Los comentarios están cerrados.