La Corte Suprema de EE.UU. cambia el mapa electoral de Luisiana y reduce el voto de las minorías
El fallo es un revés para los demócratas y puede desencadenar una carrera contrarreloj de los republicanos para redistribuir los distritos electorales de mayoría negra del sur del país.
La Corte Suprema de Estados Unidos, de mayoría conservadora, anuló el miércoles el mapa electoral del estado de Luisiana, en una decisión que limita la representación de las minorías en el Congreso, en particular las afroestadounidenses y latinas. El fallo supone un revés para los demócratas, embarcados desde hace varios meses en una batalla con los republicanos en torno a la redistribución de los distritos electorales de varios estados antes de las elecciones de medio término de noviembre. En cambio el partido del presidente Donald Trump, quien definió la sentencia como una “gran victoria”, sale reforzado a largo plazo.
El fallo y sus implicancias
En su sentencia, la Corte Suprema estadounidense indicó que “debido a que la Ley de Derechos Electorales no requería que Luisiana creara un distrito adicional de mayoría minoritaria, ningún interés apremiante justificó el uso de la raza por parte del estado al crear el mapa”. El fallo contó con seis votos contra tres, los de los jueces conservadores frente a los progresistas.
La decisión del máximo tribunal limita así el rediseño de mapas electorales en todo el país por motivos raciales, al entender que la Ley de Derechos Electorales no exigía que el estado creara un segundo distrito de mayoría afroamericana. Con las elecciones legislativas de mitad de mandato previstas para noviembre en EE.UU. y la redistribución de distritos que adelantan varios estados, el fallo podría ampliar la mayoría republicana en la Cámara de Representantes en alrededor de 20 bancas.
Para la jueza progresista Elena Kagan, “la decisión de la Corte hará retroceder el derecho fundamental a la igualdad racial” en las elecciones, “que el Congreso había otorgado” con la Ley de Derecho al Voto de 1965. En la última década, fallos previos de la corte de mayoría conservadora vaciaron en gran medida de contenido esta ley clave, adoptada por los derechos civiles para impedir que los antiguos estados segregacionistas del sur vulneraran el derecho al voto de los afroestadounidenses.
“Lamentablemente, los tribunales inferiores aplicaron a veces la jurisprudencia de la Corte sobre esta sección 2 de manera que obliga a los estados a incurrir en la discriminación racial que la Constitución prohíbe”, expresó el juez conservador Samuel Alito. Kagan sin embargo estimó que, con esta decisión, ese punto de la ley se convierte en “letra muerta” y “las consecuencias serán probablemente profundas y graves”.
“Es el tipo de fallo que me gusta”
El caso impacta a todo el país en un año electoral y se remonta a un mapa que el gobierno republicano de Luisiana trazó después de 2020, en el que situó a la mayoría de los votantes de raza negra en un solo distrito para favorecer a ese partido en las elecciones. La decisión fue llevada a los tribunales y provocó que se diseñara un nuevo mapa electoral con dos distritos de mayoría afroamericana. Sin embargo, este último plano fue impugnado en la corte, por violar el principio de igualdad, y el caso llegó hasta el máximo tribunal de Estados Unidos.
Ante una consulta de los periodistas en la Oficina Oval, el presidente Donald Trump dijo que no estaba enterado del tema porque había estado con astronautas que visitaban la Casa Blanca y contratistas para su proyecto del salón de baile. Después de que un reportero le explicara que “algunos piensan que el fallo podría crear más escaños en el Congreso en manos republicanas en el sur”, Trump respondió: “Eso es bueno, ese es el tipo de fallo que me gusta”.
El mandatario viene instando a los estados gobernados por el partido republicano a redibujar sus distritos electorales de cara a los comicios de medio mandato de noviembre, en los que se renueva por completo la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, con el objetivo de mantener la mayoría republicana en ambas divisiones del Congreso. Este proceso, que por ley se hace cada diez años y está basado en el censo decenal de población, se adelantó así cinco años en varios estados, tras empezar por Texas en 2025.
“Un golpe terrible”
El expresidente estadounidense Barack Obama sostuvo que la decisión del máximo tribunal “sirve como solo un ejemplo más de cómo una mayoría de la actual Corte parece decidida a abandonar su rol vital en garantizar una participación igualitaria en nuestra democracia y proteger los derechos de los grupos minoritarios contra los excesos de la mayoría”. En su cuenta de la red X, Obama dijo que el fallo puede quedar atrás “si los ciudadanos de todo el país que atesoran nuestros ideales democráticos continúan movilizándose y votando en niveles récord”.
Today’s Supreme Court decision effectively guts a key pillar of the Voting Rights Act, freeing state legislatures to gerrymander legislative districts to systematically dilute and weaken the voting power of racial minorities – so long as they do it under the guise of…
— Barack Obama (@BarackObama) April 29, 2026
El líder de los demócratas en el Senado estadounidense, Chuck Schumer, denunció un “golpe terrible” asestado, a su juicio, a este texto. “Una ley escrita con la sangre, el sudor y el sacrificio de estadounidenses que marcharon, lucharon y murieron por el derecho al voto y para impedir la discriminación racial se volvió a debilitar”, deploró Schumer en un comunicado.
El impacto de la decisión de la Corte Suprema podría limitarse en un primer momento a Luisiana, un estado donde cerca de un tercio de la población es negra. Pero en el futuro, las circunscripciones compuestas mayoritariamente por electores afroestadounidenses -tradicionalmente votantes demócratas- podrían ser rediseñadas en los estados gobernados por los republicanos.
Malestar en las organizaciones civiles
Para Héctor Sánchez Barba, presidente de Mi Familia Vota, la decisión “revierte décadas de avances arduamente conquistados, dedicados a garantizar que cada ciudadano -independientemente de su raza- posea una voz equitativa en nuestra democracia y una representación justa”. El activista subrayó que el fallo tendrá un efecto “devastador” sobre los latinos, porque elimina la parte que prohibía a los estados “incurrir en la práctica ilícita de fragmentar a los grupos minoritarios raciales y lingüísticos, a través de los distritos electorales, con el fin de debilitar su fuerza colectiva de voto”.
Por su parte la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) en Luisiana indicó que el fallo es “una profunda traición al legado del movimiento por los derechos civiles” y que la representación de los votantes negros, latinos, nativos y otros “dependerá cada vez más de la buena voluntad de las legislaturas en lugar de la ley”. “En términos prácticos, esto significa que incluso donde la discriminación racial en el voto es clara y continua, las comunidades se quedarán sin el arma más importante que tienen para impedir que los estados atraigan distritos que diluyan su poder político”, ha argüido en un comunicado.
Cambios en Florida
Poco después del fallo de la Corte Suprema, la legislatura de Florida aprobó una redistribución de circunscripciones electorales propuesta por el gobernador republicano Ron DeSantis, con la que aspira a darle a su partido cuatro escaños más en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Los republicanos cuentan con 20 de los 28 escaños de Florida en la Cámara Baja en Washington. Pero el mapa de DeSantis pretende eliminar o reducir los distritos con tendencia demócrata en Tampa y Orlando, así como a lo largo de la costa sudeste del estado.
La ganancia de escaños puede ser clave en las elecciones de medio mandato de noviembre, que renuevan por completo la Cámara de Representantes de Washington, actualmente con 217 republicanos, 212 demócratas, 1 independiente, y 5 asientos vacantes. En los comicios de noviembre también se renovará un tercio del Senado de EE.UU., donde los republicanos poseen el control de esa Cámara.
El panorama electoral se oscurece para el bando de Trump. Según los sondeos más recientes, los republicanos corren el riesgo de perder el control de ambas cámaras ante un electorado desencantado. El desgaste responde, principalmente, a la gestión económica de la administración Trump y al impacto de la guerra con Irán, un conflicto que disparó el precio de los combustibles.
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