La bolsa de Japón tocó máximos históricos tras la victoria de Sanae Takaichi: expectativas sobre las tasas
La fuerza del triunfo oficialista sorprendió a propios y extraños. Hacia delante, las dudas caen sobre el yen y la postura que tendrá la autoridad monetaria en el primer semestre de 2026.

Takaichi adoptó un discurso más moderado tras su victoria como primera ministra de Japón.
El impacto sobre el yen
El analista de Pepperstone, Felipe Barragán, comentó que “el yen llegó a fortalecerse tras una reacción inicial más débil, a medida que los inversionistas internalizaban tanto los titulares sobre mayor estímulo fiscal como aquellos asociados a la persistente vigilancia de las autoridades cambiarias y el riesgo de intervención”.
Sobre ese punto, explicó que “si el mercado concluye que la ambición fiscal avanza más rápido que la disposición del BoJ para subir las tasas de interés, el sesgo de mediano plazo volvería a inclinarse hacia un yen más débil vía una mayor prima de riesgo país”. Pese a la sorpresa electoral, “el mercado sigue internalizando dos alzas de tasas hacia finales del 2026“.
Sin embargo, también planteó que existe una lectura alternativa que sugiere que la apreciación podría “estar reflejando que una supermayoría sin fricciones entre parlamentarios se traduciría en mayor estabilidad política lo que estaría ofreciendo algo de soporte transitorio a la moneda japonesa“.
En el corto plazo, Barragán advirtió que el recorrido podría verse limitado por dos “anclas”. Por un lado, el “riesgo elevado de intervención” por parte de EEUU. Por el otro, “la dependencia del tramo dólar a los próximos datos macro de EEUU, que pueden reconfigurar rápidamente las expectativas sobre la Fed”.
El rol del Banco de Japón
La analista del Grupo ING, Min Joo Kang, comentó que “en los próximos meses, será importante estar atentos a los datos económicos y seguir de cerca las comunicaciones del BoJ”. De todas maneras, sostuvo su pronóstico de que la autoridad monetaria mantendrá “su enfoque gradual en la subida de tipos”, por lo que “es más probable que se produzca una subida de tipos en junio que en abril”.
“Creemos que la inflación subyacente se mantendrá por encima del 2%, pero se espera que la tendencia a muy corto plazo se enfríe debido a los efectos de base. Es probable que el Banco de Japón espere a ver si el crecimiento salarial de la paritaria de primavera vuelve a superar el 5% y da lugar a un movimiento significativo de los precios en abril”, explicó Min Joo Kang.
Además, planteó que el Banco de Japón “estará más atento que antes al impacto del aumento de los rendimientos en la economía y al endurecimiento de las condiciones financieras“.
En consonancia, Yoshikiyo sostuvo que “es improbable que los tipos de interés a largo plazo inicien una tendencia a la baja, ya que la política monetaria se encuentra actualmente en proceso de elevarlos, y existe una alta probabilidad de nuevas subidas en el primer semestre”.

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