La alumna herida en Ullum mejora y la Justicia avanza para esclarecer el accidente escolar
La niña de 10 años dejó el estado crítico tras la explosión de una maqueta en su escuela. La fiscalía incorporó pericias, analiza responsabilidades y espera el testimonio de la menor para definir cómo ocurrió el hecho.
La investigación por el grave accidente ocurrido en la Escuela Primaria Elvira de la Riestra de Lainez, en el departamento Ullum, continúa avanzando mientras la alumna de 10 años que sufrió quemaduras durante una actividad escolar muestra una evolución favorable en su estado de salud. La menor dejó atrás el cuadro crítico y permanece internada en el Hospital Marcial Quiroga, bajo cuidados médicos y acompañada por su familia.
El fiscal Iván Grassi confirmó la mejora en la salud de la niña y remarcó que su recuperación es un dato central para el avance de la causa. “Lo más importante es que la criatura salió del estado grave que tenía y continúa con cuidados médicos”, expresó.
Uno de los ejes principales de la investigación es la declaración de la menor, considerada clave para reconstruir la mecánica del hecho. Debido a su edad y al impacto emocional que atravesó, el testimonio deberá realizarse bajo un protocolo especial, a través de una entrevista videograbada o en Cámara Gesell. Antes de avanzar, la fiscalía resolvió priorizar la evaluación psicológica de la niña para determinar si está en condiciones de declarar antes de la feria judicial o si esa instancia se postergará para febrero.
En relación con la actividad que derivó en el accidente, el fiscal aclaró que el experimento conocido como “el volcán” no fue una práctica improvisada. Según explicó, se trató de una actividad previamente planificada, presentada ante el Ministerio de Educación al inicio del ciclo lectivo y realizada en años anteriores en el establecimiento.
Las pericias realizadas por personal de Bomberos aportaron información relevante para la causa. El informe determinó que la escuela contaba con extintores, aunque algunos de ellos se encontraban vencidos. No obstante, la investigación constató que las autoridades del establecimiento habían informado esa situación y solicitado en tiempo y forma el recambio o la reposición de los equipos al Ministerio de Educación.
Otro punto bajo análisis es la ausencia de testigos adultos directos del momento exacto de la explosión. De acuerdo a lo indicado por la fiscalía, no hubo adultos que presenciaran el instante preciso en que se produjo el incidente, más allá del personal y las autoridades presentes en la institución.
Finalmente, la Justicia continúa evaluando distintas hipótesis sobre el origen del accidente. Entre ellas, se analiza la versión que señala que un alumno habría manipulado una botella con alcohol a modo de broma justo cuando el experimento estaba en funcionamiento, lo que podría haber provocado la explosión. La fiscalía busca determinar si esa hipótesis es consistente o si existieron otras circunstancias que derivaron en las graves lesiones sufridas por la menor.
La causa sigue en etapa investigativa, mientras la comunidad educativa de Ullum permanece atenta a la evolución de la niña y a las definiciones judiciales que permitan establecer responsabilidades por lo ocurrido.
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