En una mañana soleada en la que el termómetro marca siete grados frente al río Paraná en Rosario, el presidente Javier Milei arribó a la ciudad para participar del Día de la Bandera. Lo hizo un día después de decidir incorporar al hasta ahora diputado nacional Adrián Ravier como vocero, para así retomar la narrativa oficialista que se complicó por el escándalo en torno a Manuel Adorni.
La celebración en la zona del mástil del Monumento con forma de barco que se alza sobre la Avenida Belgrano de la ciudad -frente al Paraná y observado a unas cuadras por un mural de Leo Messi en lo alto de un edificio- tiene relevancia política porque el jefe de Gabinete llegó junto a la comitiva desde Buenos Aires, en una nueva muestra de respaldo del Presidente, pese a que ayer le quitó su función más importante: la comunicación gubernamental. También porque la vicepresidenta Victoria Villarruel definió participar de la celebración, como en 2024 y 2025, esta vez sin importarle que desde la Casa Rosada no le remitieron la invitación.
“La bandera fue, antes que nada, una bandera de libertad”, afirmó Milei, durante su discurso. Además aseguró que Manuel Belgrano promovió una crítica permanente “al monopolio desde el Estado”. Y lo definió como el “primer intelectual liberal”.
Durante su alocución Milei evitó cualquier mención a la crisis política que atravesó su gobierno.
Para que presidente y vice no se crucen hicieron malabares de última hora en el protocolo del evento, y comunicaciones coordinadas entre la gestión nacional y la de Santa Fe.
Finalmente se determinó que en la tarima que hace las veces de escenario se ubiquen Milei junto al gobernador radical Maximiliano Pullaro y el intendente, también de la UCR, Pablo Javkin.
En tanto, se dispusieron dos bloques de sillas divididos por un pasillo: de un lado, para los funcionarios nacionales; y del otro, para los provinciales. Villarruel, titular del Senado, encabezó la fila del lado de los representantes santafesinos.
Villarruel puso un pie en el monumento un minuto después de las diez y charló con Clara García. Adorni, apenas unos pasos atrás, se mostró sonriente.
En su discurso, Pullaro agradeció la colaboración del gobierno nacional en materia de seguridad, con una mención especial a la exministra de Seguridad Patricia Bullrich y a la actual, Alejandra Monteoliva. “Hoy en Rosario manda la ley”, sostuvo.
Asimismo, destacó los logros de su gestión, con fuerte énfasis en la obra pública. “Las obras se hacen bajando los costos, con transparencia y sin corrupción”, dijo.
Y, en eso, hizo un reclamo a Nación: “Necesitamos que vuelva infraestructura productiva para que nuestra Argentina pueda arrancar“.
El gobernador también pidió la unidad de quienes tienen responsabilidades de gobernar. Al concluir, Milei lo abrazó.
Desde la Capital vinieron a Rosario junto a Milei todo el Gabinete, con excepción de Juan Mahiques y Mario Lugones. El ministro de Justicia se encuentra en Francia para un encuentro del GAFI, mientras que el de Salud viajó a Brasil para una reunión con sus pares del Mercosur.
Junto a su hermano, la secretaria general, Karina Milei, dio el presente en esta jornada, al igual que el titular de Diputados, Martín Menem; y el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. Además, estuvieron la jefa de senadores oficialistas, Patricia Bullrich, junto a un grupo de integrantes de las bancadas de ambas cámaras, y el secretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez.
La presencia de Milei y toda la plana mayor del oficialismo este año en Rosario no es casual. En el Gobierno hay un convencimiento de que, cuando termine el Mundial, se activará el modo campaña de cara a 2027, año en el que el Presidente buscará la reelección.
Con el fichaje de Ravier como vocero, en la primera medida de impacto tras meses de crisis política y presión interna contra Adorni por la causa por enriquecimiento ilícito que lo tiene como protagonista, el Gobierno pretende retomar el discurso y la agenda. También, arrancar así una nueva etapa en la que Ravier sea “la cara de la comunicación” de Balcarce 50 y el que transmite las supuestas bondades del plan libertario, sobre todo en el plano económico.

Los comentarios están cerrados.