Italia: Un muerto por abuso policial provocó protestas y reacciones
Abderrahim Fakir, un hombre de origen marroquí, sin ciudadanía italiana, falleció mientras era aplastado por los agentes, que le rociaron un spray urticante.
Un caso impresionante de un hombre muerto mientras dos policías lo aplastaban en el suelo para ponerle esposas y dominarlo ha desencadenado nuevas críticas contra los servicios de seguridad del Estado y manifestaciones contra ellos y a favor de la familia del asesinado en dos plazas de Bolonia. Se trata del caso de Abderrahim Fakir, un hombre de origen marroquí que vivía en Italia con su familia desde que tenía siete años, pero que nunca pudo conseguir la ciudadanía italiana. Y por eso muchos se preguntan cuánto influyó el racismo —cada vez más difundido en Italia— en la agresiva actitud de los policías.
Al parecer, porque las investigaciones no han terminado, Fakir, que tenía poco más de 40 años y una empresa de mudanzas y limpieza con varios colaboradores en la ciudad de Bolonia, fue denunciado por una persona que llamó a la policía porque el domingo había protestado contra alguien y pateado un auto que estaba estacionado en el barrio Pilastro, en las afueras de Bolonia.
Un vecino hizo un video de cuando Fakir fue arrestado y se lo ve tirado en el suelo, con dos policías encima, uno sobre el pecho y el otro sobre las piernas, que tratan de atarlo mientras él gritaba y pedía ayuda. Los policías, se supo después, habían usado para dominarlo un espray urticante, incluso dentro de la boca. Las imágenes son impresionantes. Duran pocos minutos, pero se ve cuando Fakir, que era asmático y tenía problemas respiratorios y cardíacos, poco después muere, aunque personal sanitario llegó con una ambulancia para ayudarlo, pero no hicieron nada, tal vez porque los policías no lo permitieron.
La Fiscalía de Bolonia ha abierto una investigación sobre el caso, pero hasta ahora no hay nadie oficialmente acusado, dado que la justicia debe respetar nuevas normas previstas por el gobierno de Giorgia Meloni con el “Decreto seguridad” de febrero pasado, que permite no indicar el nombre de los investigados por un delito. Cuando el gobierno derechista de Meloni aplicó este decreto, fue acusado por los opositores de querer introducir una suerte de “escudo penal” para los agentes de las fuerzas de policía o carabineros, es decir, una limitación a la posibilidad de que puedan ser punibles.
De todas maneras, los implicados en este caso serían dos policías, de 23 y 28 años, y cuatro empleados de la ambulancia.
Historial de violencia institucional
Fakir no es la primera víctima de la policía en Italia. En 2005 fue asesinado en Ferrara por la policía, durante un control en el hipódromo, Federico Aldrovandi, de 18 años.
En 2008 fue el caso de Giuseppe Uva, un artesano de 43 años, que murió en condiciones no precisas pero en manos de carabineros y policías. Los policías y carabineros fueron absueltos años después.
En 2009, Stefano Cucchi, de 31 años, fue arrestado por detención de estupefacientes. Murió seis días después en un hospital de Roma con muchas fracturas provocadas por malos tratos. En 2019, dos carabineros fueron condenados a 12 años por homicidio preterintencional.
En 2014, Riccardo Magherini, de 40 años, murió en Florencia por un problema cardio-circulatorio después de haber sido detenido. Luego de haber bebido y usado cocaína, fue mantenido a tierra inmovilizado por 13 minutos. La Corte Europea de Derechos Humanos condenó a Italia por su muerte porque no había necesidad de mantenerlo inmovilizado en el suelo, se dijo.
Las protestas
Khadija, la hermana de Fakir, después de su muerte acusó a la policía de “haberlo matado” y subrayó ante la prensa que “si uno está agitado, tú lo debes calmar, no matar bajo el sol”. “No me detendré hasta que mi hermano no sea vengado”. La noche del domingo, los familiares de Fakir y unas 300 personas se reunieron en Pilastro, haciendo una manifestación pacífica de solidaridad y pidiendo que sean aclaradas las razones de la muerte.
El alcalde de Bolonia (ciudad generalmente gobernada por el centro-izquierda), Matteo Lepore, por su parte, de la organización de centro-izquierda Partido Democrático, organizó una manifestación el lunes pasado en la plaza Neptuno de Bolonia que reunió a cientos de personas, incluida la familia de Fakir. En la plaza se veían carteles pidiendo justicia, fotografías de Fakir, banderas de Marruecos y fotogramas de cuando murió.
Otra manifestación se hizo, luego de una marcha, en la plaza Roosevelt, sede de la Fiscalía. Y se escucharon coros contra la policía y gente que gritaba “asesinos, asesinos”. Poco después se desataron algunos enfrentamientos con la policía, que usó escudos y bastones para alejar a los manifestantes y también camiones hidrantes. La policía de Bolonia dijo después que 64 policías fueron heridos. Pero nada se sabe sobre los manifestantes heridos.
Las reacciones ante la muerte del marroquí
Una de las primeras reacciones que fue muy apreciada, fue la de la senadora de Alianza Verdi e Izquierda (AVS) y activista de los derechos humanos, Ilaria Cucchi, hermana de Stefano Cucchi, que murió a los 31 años en manos de la policía en 2009 y por el que ella llevó a cabo invulnerables campañas para poder conocer la verdad de lo que había sucedido y enjuiciar a los responsables.
“El llamamiento que hago en este momento es para que no se haga como si nada hubiera pasado. No pensemos que Fakir murió porque se la buscó. Y no nos preocupemos por el hecho de que en este momento que reivindicamos verdad y justicia, podríamos ser acusados de ser el partido antipolicía. Quisiera recordar a todos que, en el momento en el cual reivindicamos el respeto de los derechos, nosotros defendemos también a las fuerzas policiales (…). En consecuencia, que no se instrumentalice esta historia y que se tenga el coraje de asumir cada uno la propia responsabilidad. Estamos hablando de un ser humano, de una vida, de una familia destruida (…) Es deber de todos nosotros darle voz a él y a la suya. No lo abandonemos”, dijo la senadora Cucchi en una conferencia de prensa en el Senado.
Meloni: “No alimentar odio hacia los cuerpos del Estado”
La primera ministra italiana Giorgia Meloni, del partido derechista Fratelli d’Italia, declaró que era “inaceptable lo que había ocurrido en Bolonia”, pero en realidad con esta frase se refirió sobre todo a la policía. “Es irresponsable alimentar un clima de odio hacia uno de los cuerpos del Estado”, añadió.
“Sobre la muerte de Abderrahim Fakir tenemos el deber de precisar eventuales responsabilidades con el máximo rigor (…)Pero nada puede justificar la violencia contra las fuerzas del orden”, escribió en redes sociales refiriéndose a la policía. “Quien ha elegido este asunto como pretexto para destruir la ciudad, agredir a los agentes y sembrar violencia, poniendo a riesgo la seguridad de los ciudadanos que no participan de los desórdenes, no busca la verdad. Busca al enfrentamiento (…) Alimentar un clima de odio y de no legitimación hacia un entero cuerpo del estado (la policía, ndr) es un acto de grave irresponsabilidad (…) Transformar a miles de mujeres y de hombres en uniforme en un objetivo significa golpear a quien cada día sirve a Italia con profesionalidad, sacrificio y coraje”, subrayó la primera ministra.
Por su parte, el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, del partido de ultraderecha La Liga, destacó que “ha ocurrido una tragedia grande” y expresó sus condolencias a la familia. Pero añadió que “hay que tener confianza en las autoridades judiciales que aclararán lo que ha sucedido”.
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