Irán impuso un apagón total de internet y telefonía para frenar las protestas nocturnas

El bloqueo digital coincidió con una nueva ola de manifestaciones contra el régimen, mientras ONG denuncian decenas de muertos y miles de detenidos.

Durante la noche del jueves, las autoridades de Irán aplicaron un corte total de internet y de las líneas telefónicas en amplias zonas del país, en una medida que, según NetBlocks y Cloudflare, respondió a una decisión deliberada del Estado para impedir la organización de protestas y bloquear la difusión de imágenes de la represión, que ya dejó decenas de víctimas.
El apagón digital coincidió con una intensificación de las manifestaciones nocturnas en Teherán, donde grupos de ciudadanos desafiaron el control policial con consignas como “muerte al dictador“.

Las protestas cobraron nuevo impulso político tras el llamado del príncipe heredero en el exilio, Reza Pahlavi, quien exhortó a los manifestantes a conformar un frente unificado contra el régimen.

Las movilizaciones comenzaron el 28 de diciembre, impulsadas por la crisis económica y la fuerte devaluación del rial, y se expandieron rápidamente a 25 de las 31 provincias del país. El conflicto escaló con el cierre masivo de mercados y universidades, una señal del quiebre entre amplios sectores de la sociedad civil y el poder clerical liderado por el ayatolá Alí Khamenei.

En cuanto al balance represivo, la ONG Iran Human Rights informó al menos 45 manifestantes muertos, entre ellos ocho menores, y más de 2.000 detenciones en apenas doce días. Mientras la organización denunció el uso de munición real por parte de las fuerzas de seguridad, el Gobierno iraní redujo la cifra oficial de fallecidos a 21 personas.

Las fuertes protestas en Irán

Se registraron al menos 36 muertes y más de 2.000 personas detenidas desde el inicio de las manifestaciones en Irán. La cifra proviene de la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en EEUU. Las manifestaciones se extendieron a más de 92 ciudades en 27 de 31 provincias.

La agencia de noticias semioficial Fars, considerada cercana a la Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán, informó el lunes que 250 policías y 45 miembros de la fuerza Basij, integrada por voluntarios de la Guardia, resultaron heridos en las manifestaciones. Sin embargo, el Gobierno de Irán no continuó brindando información exacta sobre los disturbios.

En Teherán, el Gran Bazar, uno de los mercados más relevantes del país,permaneció cerrado por segundo día consecutivo, con la mayoría de los comercios con las persianas bajas en señal de protesta por la fuerte depreciación del rial y el avance de la inflación. Esto, se repitió en otras zonas del país, Shiraz, Fasa, Bandar Abás, Tabriz, Qazvín, Gonabad y Neyshabur.

De acuerdo al ámbito estudiantil, precisamente en la Universidad Islámica Azad de Kermanshah, la policía ingresó para desalojar a los estudiantes que se mostraban en contra de las políticas de los ayatollahs. Se hizo uso de gas lacrimógeno para dispersar a comerciantes y alumnos.

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