Intento de femicidio en Chimbas: piden 22 años de prisión para Matías Olmedo por el brutal ataque a Martina Naveda

El juicio ingresó en su etapa decisiva. Mientras la querella solicitó la pena máxima por tentativa de homicidio triplemente agravado, la Fiscalía requirió 12 años. La defensa oficial alegó "legítima defensa" y generó la indignación de la víctima y su familia.

El juicio contra Matías Olmedo por el brutal ataque contra su expareja, Martina Naveda, ocurrido en 2025 en el departamento de Chimbas, entró este martes en su etapa de definiciones. Durante la ronda de alegatos finales ante el tribunal, los abogados querellantes solicitaron una pena de 22 años de prisión efectiva, acusando al imputado de tentativa de homicidio triplemente agravado y privación ilegítima de la libertad. Por su parte, el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Yanardi, requirió una condena de 12 años.

Durante su exposición, la Fiscalía sostuvo que las pruebas reunidas a lo largo del debate demostraron de forma contundente que el acusado actuó con la clara intención de asesinar a la joven. En sintonía, los abogados de la querella, Gustavo Sánchez y Ana Valentina Sánchez Salmuni, describieron la saña del agresor y recordaron uno de los pasajes más crudos del expediente:

“Ella le pedía perdón y le decía que lo iba a perdonar, pero que no la golpeara más; algo que él no hizo”.

La versión de la defensa: “Legítima defensa”

La postura de la defensa oficial, liderada por César Oro, generó un fuerte rechazo en la sala de audiencias. El defensor argumentó que Olmedo actuó para repeler un supuesto ataque con un cuchillo por parte de Naveda durante una discusión.

“Olmedo solo utilizó las manos para parar el ataque; solo se defendió”, expresó Oro, solicitando que el hecho sea encuadrado bajo la carátula de lesiones leves, lo que reduciría drásticamente una eventual condena.

El desgarrador testimonio de la víctima y su madre

Antes del cierre de la jornada, Martina Naveda declaró ante el tribunal y posteriormente dialogó con Diario Móvil, donde visibilizó el calvario que atraviesa desde hace un año y cinco meses:

  • El trauma persistente: “Me costó mucho revivir los recuerdos. Aún así me cuesta dormir, salir adelante. Venir a declarar me hace sentir que no puedo superarlo”.

  • Las mentiras del acusado: “Duele mucho y enoja saber que están mostrando pruebas y que él aún así no acepta la culpa. Cada audiencia inventa más mentiras y quiere hacerlo pasar como que me quise suicidar”.

  • El contexto de violencia: Martina recordó que, tras mudarse solos, Olmedo se volvió controlador, manipulador y extremadamente celoso: “No le gustaba que trabajara, que tenga amigos. Un día decía que no se iba a drogar más y después que se estaba drogando”.

Liquitay, mamá de Martina

Por su parte, Yanina Liquitay, madre de la víctima, rompió en llanto al recordar el estado en el que encontró a su hija tras el ataque en Chimbas. “Es una vergüenza que su defensa pida la absolución. Fue horrible tener que darle agua con bombilla a mi hija por cómo la ahorcó; que le duelan los dientes por los golpes y los dolores de las múltiples puñaladas”, detalló con indignación. “Solo pido que los jueces nos escuchen, porque hay pruebas suficientes para demostrar que quiso matar a mi hija”, concluyó.

Próximos pasos judiciales

Tras escuchar los alegatos de las partes y las últimas declaraciones, el tribunal integrado por los magistrados Mabel Moya, Flavia Allende y Javier Figuerola pasó a deliberar. Se espera que en los próximos días se dé a conocer el veredicto definitivo y el monto de la pena en caso de hallar culpable al imputado.

 

 

POR LIC. EUGENIA VILA

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