Fuerzas militares venezolanas ocupan las instalaciones de una operadora televisiva de EEUU

Golpe de mano del chavismo contra DirecTV, líder de la televisión por suscripción en Venezuela. Fuerzas militares han tomado a la fuerza sedes, oficinas e instalaciones de la operadora televisiva, perteneciente a la estadounidense AT&T, tras la orden de ocupación dictada esta mañana por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

El órgano de la revolución exige además que se reinicien de inmediato sus emisiones, que fueron sacadas del aire este semana por decisión de la compañía en Estados Unidos para cumplir con las sanciones impuestas por Washington y tras las amenazas realizadas por la revolución.

El TSJ ha designado como nuevo director de la operadora televisiva, que alberga cientos de canales, al ministro de la Presidencia, el coronel Jorge Eliécer Márquez, quien también preside la Corporación Socialista de Telecomunicaciones. Su misión parece imposible: el chavismo no puede restablecer un servicio que depende del satélite del gigante de las telecomunicaciones de EEUU. Las famosas expropiaciones chavistas de momento no han llegado al espacio.

La nueva junta impuesta por el órgano bolivariano cuenta con las “más amplias facultades de administración”, tanto para el restablecimiento de las emisiones como para garantizar los derechos laborales de los trabajadores. Los 600 empleados de DirecTV Venezuela recibieron su finiquito en la misma mañana del cese de operaciones.

El Supremo también ha prohibido la salida del país de los directivos de la empresa, ya amenazados previamente, y les ha embargado sus bienes.

“La dictadura amenaza y chantajea a DirecTV desde hace años. Ahora quiere tomar rehenes para evitar que vuelva la señal, todo para que tú no estés informado. No sólo son culpables de que DirecTV se haya ido del país, ahora les quitan los equipos y amenazan a sus ex trabajadores”, acusó Juan Guaidó, presidente encargado. El equipo del líder opositor negocia desde el primer día con la operadora que se restituya el servicio desde otro país “porque debemos vencer la censura para luchare por la libertad”.

AT&T decidió poner punto final a sus emisiones en Venezuela “ante la imposibilidad de cumplir con los requisitos legales” de EEUU y, al mismo tiempo, las exigencias del Gobierno de Nicolás Maduro, que impone sus canales en la parrilla televisiva de DirecTV, incluidos los sancionados Globovisión y Petróleos de Venezuela (PDVSA). Además, Caracas ha bloqueado la emisión de una docena de canales en DirecTV, desde CNN a televisiones colombianas, la mayoría de las veces por difundir protestas opositoras.

Globovision pertenece al abogado chavista Raúl Gorrín, presunto testaferro de los principales jerarcas de la revolución, incluido en la lista de los más buscados acusado de corrupción y de lavado de dinero.

Los caraqueños han manifestado su repulsa durante varias noches seguidas, en forma de cacerolada, ante el impacto que supone la pérdida de la operadora televisiva que les suministraba entretenimiento e información en medio de la pandemia. Los canales chavistas nacionales son rudimentarios vehículos de propaganda con audiencias muy limitadas.

“Los mismos destructores quieren jugar a que son los salvadores de las necesidades de la gente. Hay decretos que sólo son humo y alharaca”, resumió el escritor Leonardo Padrón.

Fuente: El Mundo

Por: Charly Galdeano

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