Los vecinos de Maipú y Rawson ya no soportan el olor a cloacas

En diciembre OSSE instaló un respirador provisorio en el lugar pero nunca lo retiraron.

Los vecinos que viven en la zona de Maipú y Rawson ya no saben qué más hacer: desde diciembre vienen pidiendo a Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) que terminen la reparación que empezaron y saquen el respirador provisorio que dejaron. Porque ya no es vida respirar a toda hora olor a cloaca.

“Mire”, dijo a DIARIO HUARPE Luis, un vecino de la zona mientras mostraba en su teléfono el whatsapp de reclamos de OSSE. “Les envié más de 50 mensajes con fotos incluidas y no me responden. Al menos que me digan: mire señor, no lo queremos arreglar, así que déjese de romper las pelotas”, agregó.

Vale recordar que el primer colapso cloacal se presentó en la zona a fines del año pasado y tras las quejas de los vecinos y las publicaciones de DIARIO HUARPE los trabajos de reparación se hicieron. Pero desde esa fecha dejaron una zanja abierta con un respirador provisorio y el olor a cloacas es insoportable.

“No entiendo qué están esperando,. Porque las aguas servidas no volvieron a brotar nunca más. Así que no tendría sentido que esto siga así. A no ser de que se olvidaron”, dijo Luis .

Cuando llueve el lugar se vuelve una laguna y está así hasta que se evapora. Foto: gentileza de los vecinos.

Mabel, otra vecina de la zona contó que con las lluvias, el lugar se transforma en una laguna y es imposible cruzar las calles.

“Pedimos por favor que vengan a solucionar esto porque realmente no la estamos pasando nada bien”, dijo Mabel.

Sin tapa

Otra de las problemáticas que se presentan en el lugar y que los vecinos la denunciaron, es que cada tanto la tapa de inspección de cloacas que se encuentra justos en la intersección de Maipú y Rawson, se sale y el hueco queda abierto.

Como muestra la imagen la tapa de inspección de las cloacas está salida mientras los vehículos pasan peligrosamente cerca del hoyo al descubierto. Foto: gentileza de los vecinos.

“Cuando pasa, con otros vecinos, mientras unos cortan el tránsito otros corremos la tapa y la volvemos a su posición”, contó Luis. “Pero no debería ser así, porque cuando no estamos el hueco se vuelve una trampa”, concluyó.

Op: Juan Zabala