Dos listas de la UCR disputan en internas y una tercera pidió posponer la elección

El radicalismo porteño deberá definir en una interna el 21 de marzo sus nuevas autoridades en las 15 comunas.

La UCR porteña deberá definir en la elección interna del 21 de marzo sus nuevas autoridades en las 15 comunas de la ciudad, una disputa que enfrenta a tres sectores, dos de ellos encolumnados detrás del senador Martín Lousteau, y un tercero enfrentado al economista, que pidió a la justicia aplazar esos comicios.

En caso de que el planteo judicial naufrague, la UCR elegirá 9 delegados por comuna (130 por las 15 comunas de la Ciudad) y de ahí saldrá el próximo presidente de la UCR porteña.

Los primeros anotados para competir son los integrantes del oficialismo partidario -que conduce el porteño Guillermo de Maya-, apoyados por dirigentes como los históricos Enrique Nosiglia y Rafael Pascual, el diputado nacional Emiliano Yacobitti y la rama universitaria de la UCR.

En la vereda de enfrente está la agrupación «Radicales por Argentina» que conduce el expresidente de Boca Daniel Angelici, acompañado por los legisladores porteños Martín Ocampo y Ariel Álvarez Palma y el exdefensor adjunto de la Ciudad José Palmiotti.

Las dos listas apoyan el liderazgo del senador Martín Lousteau en el distrito (que tiene su propia agrupación, Evolución, al margen de esta disputa) y por eso la pelea será solo para ver quién se queda con el control partidario en cada comuna, y ubicar más delegados al Comité porteño, quienes luego deberán ungir al reemplazante de De Maya.

En medio de lo que parecía una pelea cerrada entre las huestes de Angelici y las de Nosiglia por ver quién se distribuye el poder porteño detrás de Lousteau, un tercer grupo encabezado por el auditor Jesús Rodríguez y el jurista Ricardo Gil Lavedra reclama que también se elijan los delegados al Comité Nacional que deberán nombrar al próximo presidente del partido a nivel nacional.

Cansados del rechazo, este sector presentó el último viernes un amparo ante la Justicia Electoral de la Ciudad para suspender la elección del 21 de marzo y realizarla más adelante, ya con ambas categorías incluidas.

«No tiene sustento en pandemia hacer otra elección, cuando están vencidos todos los mandatos en el partido, también los nacionales», es el argumento detrás de la presentación que pretende que se elijan -además de autoridades partidarias en cada comuna y delegados al Comité Capital- los delegados al Comité Nacional y a la Convención Nacional de la UCR.

Sin poder territorial en un radicalismo porteño, este grupo apuesta a la idea de que una elección de peso nacional podría darles lugar a figuras como Rodríguez, Gil Lavedra, el actor Luis Brandoni o el exsecretario de Salud Adolfo Rubinstein.

A diferencia de las otras dos listas, esta nómina rechaza el liderazgo de Lousteau y cruzó a la provincia de Buenos Aires para apoyar al oficialismo radical de Daniel Salvador (y su candidato Maximiliano Abad, que también celebran elecciones el 21 de marzo) quienes fueron desafiados por el economista, mediante una lista encabezada por el intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

Convencidas de que en la Capital no habrá sorpresas, las otras dos listas argumentan que la Carta Orgánica del partido establece que las elecciones distritales y nacionales de delegados deben ser «separadas».

«Venimos haciéndonos cargo hace casi 10 años del partido, cuando no teníamos ni un representante legislativo y hoy logramos un partido competitivo. Esa es nuestra carta de presentación», dijo Yacobitti a Télam.

Para el diputado y dirigente universitario, su sector tuvo «la suficiente firmeza» de mantener postura cuando creían «que Cambiemos se equivocaba» y que había que ir a las PASO en 2019.

Como parte el oficialismo, Yacobitti contó que se votará en una escuela por comuna (votaron 22.000 radicales en su última elección) en el horario tradicional de 8 a 18 y garantizó que fue definido un protocolo de coronavirus para garantizar las condiciones sanitarias.

Por su parte, también en diálogo con Télam, Ocampo consideró que «el radicalismo tiene que cumplir dos roles: el de oposición y garantes de la construcción de una alternancia política».

«No vamos a dejar que el radicalismo actué por fuera de la construcción de un espacio opositor», expresó.

De este modo, y si la Justicia no dice lo contrario, la UCR elegirá en dos semanas 9 delegados por comuna (130 por las 15 comunas de la Ciudad) entre los que saldrá el próximo presidente de la UCR porteña.