La Dirección Provincial de Vialidad, en acuerdo con Anchipurac, ha donado objetos de hace medio siglo, para la confitería

Formarán parte de la muestra cultural e histórica. Desde el Centro Ambiental quieren poner en valor de la historia de San Juan junto con la reutilización y la restauración de objetos.

Vialidad Provincial donó a Anchipurac objetos de hace medio siglo que serán parte de la confitería

Anchipurac prepara todo para la instalación de una confitería en el edificio para que los visitantes la disfruten.

Este espacio también debe estar relacionado, de algún modo, con el cuidado ambiental, tal como sucede con el resto del complejo. Por esta razón habrá objetos rescatados y restaurados que cumplirán con otro propósito en la confitería: poner en valor de la historia de San Juan junto con la reutilización y la restauración.

En este marco, la Dirección Provincial de Vialidad, en acuerdo con Anchipurac, ha donado objetos de hace medio siglo que se utilizaban en la Dirección.

En esta oportunidad, la donación fue compuesta por máquinas de calcular y también una impresora antigua. “Pertenecían al Departamento Contable, eran las máquinas que llevaban a diferentes zonas para hacer los pagos, se las llevaba a las delegaciones para pagar”, explicó Miguel Molina desde Vialidad Provincial. Y agregó “cuando la tecnología cambió se guardaron. Y hoy la idea es que sean recuperadas para este espacio. Las calculadoras dejaron de usarse hace 50 años, pero están buen estado. Y el mimeógrafo hace más de 25 años que se dejó de utilizar”.

Esta fue la primera entrega de elementos donados por Vialidad, pero en los próximos días llegarán otros, pero de gran tamaño. “Hay máquinas pesadas que también van a ser donadas a Anchipurac: aplanadoras, motoniveladoras, tractores. Son de los años ‘40”, aseguró Molina.

Es importante destacar que Anchipurac cuenta con profesionales y especialistas en sus diferentes áreas. Por este motivo, no necesitan manos foráneas para la restauración de los elementos que recibe la institución de parte de Vialidad, el propio equipo técnico del Centro Ambiental se encarga de las restauraciones para que cada donación se vea como cuando cumplía sus funciones originales hace decenas de años.

En este contexto, para Molina hay que modificar la forma de pensar “hay un concepto: lo que se rompió ya no sirve y se tira, eso es lo que hay que cambiar. Con la propuesta de Anchipurac se logrará no perder la historia y es fundamental porque si el pueblo pierde su historia, cómo llegó a donde está, cómo llegó a ser lo que es hoy, se le hará más difícil visualizar el futuro y mucho más complicado evolucionar”.

Por su parte, Claudia Agnelli, directora del Centro Ambiental comentó que estos objetos recibidos “volverán a ser parte de la historia. Cumplirán con otra vida útil, en esta etapa harán saber a los visitantes que la reutilización y la restauración es posible, y que es un gran beneficio para nuestro ambiente”.

 

 

OPERADOR: EUGENIA VILA