Pelé cumple 80 años: su eterna disputa con Maradona, los 1000 goles

Hablar de Pelé es hablar de un rey que tuvo el fútbol en las décadas del ’60 y ’70. Cuando Diego Maradona recién era un niño y no era lo que luego terminó siendo, había un futbolista que enamoraba multitudes en Brasil y en el mundo.

Edson Arantes do Nascimento –O Rei para muchos- nació hace 80 años, el 23 de octubre de 1940, en la ciudad de Tres Corações, en el interior de Minas Gerais. Es hijo de un futbolista semiamateur y de una ama de casa.

Por el trabajo de su padre, se mudó a los cuatro años a Baurú, en el interior del estado de San Pablo, donde aprendió a jugar al fútbol con naranjas, pelotas de trapo y mucha tierra colorada en la planta de los pies.

Fue allí cuando, a los 10 años, vio por primera vez llorar a su padre, luego de que Uruguay concretara el Maracanazo contra Brasil en el Mundial 1950. «Yo voy a ganar un Mundial para vos», le dijo, abrazado a una radio.

Pelé cumple 80 años: su eterna disputa con Maradona, los 1000 goles y cuando enmudeció la Bombonera

Y vaya que cumplió su promesa. Ganó tres campeonatos mundiales con Brasil en 1958, 1962 y 1970, pero eso llegaría después. Primero se destacó en los clubes de Baurú, en los que brilló, a tal punto que fue llevado a Santos con 15 años, en el cual forjó toda su carrera. 

Sin embargo, el mundillo del fútbol no era el mismo que ahora, por lo que en la adolescencia fue lustrabotas, incluso estuvo a punto de ser empleado bancario y dejar su carrera sin haberla ni siquiera comenzado.

 

Debutó muy joven y rápidamente se ganó la admiración de hinchas y periodistas. Fue justo el 26 de febrero de 1958, con 17 años, tras la victoria de Santos por 5 a 3 contra América de Rìo de Janeiro, luego de que hiciera cuatro goles, que se lo denominó como rey.

 

¿Por qué? El dramaturgo Nelson Rodrigues, también cronista deportivo en el medio Manchete Esportiva, lo llamó así y quedó para siempre.

 

«Pelé tiene una ventaja considerable por sobre todos los jugadores, se siente rey a los 17 años, de la cabeza a los pies. Cuando Pelé agarra la pelota y gambetea a un adversario, se parece a un rey que esquiva a un plebeyo ignoto y piojoso«, escribió Rodrigues, para la posteridad.

Pasarán los años y aquel genio brasileño será por siempre monarca en su tierra.

SUS TRES TÍTULOS MUNDIALES

 

Pelé cumple 80 años: su eterna disputa con Maradona, los 1000 goles y cuando enmudeció la Bombonera

Pocos meses después de haber sido bautizado rey por uno de los mayores escritores de la historia de Brasil, en Suecia 1958, Pelé debutó con 17 años al lado de figuras como Garrincha, Didí, Vavá y Zagallo. Allí concretó su primera promesa hecha a su padre tras el Maracanazo.

En 1962, en Chile, Brasil ganó el bicampeonato, pero de la mano de Garrincha, porque Pelé se lesionó en la primera fase. Sin embargo, ese hito sigue siendo contabilizado porque él formó parte importante del plantel.

A 1970, Pelé llegó cuestionado, luego del fracaso de Inglaterra 1966. La prensa de la época lo veía gordo y hasta se quejaba no solo de su titularidad, sino de su convocatoria.

Ese Brasil del Mundial de México, lo catapultó para la historia. Brilló y ganó su tercera Copa del Mundo.

Pelé contabilizó 1.279 goles, incluidos los de Santos, la selección brasileña, la selección de las fuerzas armadas y el New York Cosmos, en el que se retiró. Hay que aclarar que tiene en su haber goles no registrados por las cámaras, considerados los mejores que convirtió.

El gol 1000 se lo hizo de penal a Vasco da Gama, con un arquero argentino, Eduardo Andrada, el 19 de noviembre de 1969. Tras el tanto, la explosión de hinchas, periodistas y fotógrafos se hizo notoria. Lo acorralaron en el arco y no lo dejaron salir. Todos querían ser parte de semejante hito.

SU RELACIÓN CON DIEGO MARADONA

Pelé cumple 80 años: su eterna disputa con Maradona, los 1000 goles y cuando enmudeció la Bombonera

Una relación de amor y odio constante. La relación entre Diego Maradona y Pelé sufrió de un sinfín de vaivenes con el paso del tiempo. A veces se admiraban, otras se desconocían. Que uno es mejor que el otro, que no son comparables. Una permanente contradicción que pareciera, por el momento, estar en stand by.

Se recuerda cuando Maradona dijo en una entrevista televisiva, hace décadas atrás: «Yo con Pelé, chapó. Es un fenómeno. Ahora a mí me ponías a Pelé y mi mirada se iba con Roberto Rivelino (mediocampista brasileño de los ’70)»O Rei no se quedó atrás cada vez que tuvo la oportunidad y sostuvo: «Maradona es un gran jugador, pero no patea bien con la derecha y no hace goles con la cabeza. Lo único importante con la cabeza fue el gol con la mano a Inglaterra».

Pelé siempre intentó bajar la figura de Maradona y elevar sobre él la de Alfredo Di Stéfano. «Para mí, Di Stéfano era más completo. Era bueno desde lo mental, pateaba con las dos piernas. Maradona era un gran jugador, excelente, pero no comparado con Di Stéfano».

La música no está exenta de esta disputa y Maradona, respondiéndole a Pelé, afirmó hace unos años: «Pelé dijo que es el Beethoven del fútbol. ¡Qué aburrido! Jamás en un campo de fútbol se escuchó a Beethoven. Toma mal las pastillas y dice estupideces. Yo soy el Ron Wood, el Keith Richards y el Bono del fútbol. Maradona es pasión, Pelé es Beethoven«.

Sin embargo, en 2016 firmaron la paz. En un evento organizado por una marca de relojes en París, Maradona dijo enfrente de los presentes: «No más peleas. Le agradezco a Pelé por estar al lado de los jugadores. Lo queremos con el corazón porque sabemos quién fue y quién será».

Por: Charly Galdeano

Fuente: Tyc sports