Hospital Rawson refuerza la prevención del cáncer uterino con alta concurrencia de pacientes
Más de 100 personas por semana se realizan estudios de tamizaje, mientras el sistema de salud promueve la descentralización de controles y la autotoma del test de VPH para llegar a más mujeres.
En el marco del mes de la prevención del cáncer de cuello uterino, el Servicio de Ginecología del Hospital Rawson lanzó una campaña de tamizaje masivo durante todo marzo, ante la creciente demanda de controles preventivos. Según la doctora y tocoginecóloga María Laura Tinto, la convocatoria superó las expectativas: “Todos los viernes se anotaron aproximadamente 100 personas con útero que deseaban realizarse los estudios preventivos”.
Esta alta concurrencia evidencia una mayor conciencia social, aunque también deja afuera a muchas personas que no alcanzan a ser atendidas, resaltando la necesidad de ampliar el acceso a los controles.
El principal objetivo de la campaña es detectar de manera temprana posibles lesiones antes de que aparezcan síntomas. “El tamizaje permite identificar a las personas con riesgo de desarrollar la enfermedad y tratarlas a tiempo”, remarcó la especialista. Los resultados del año pasado respaldan la estrategia: durante cuatro viernes se realizaron cerca de 400 estudios y se detectaron seis lesiones de alto grado que pudieron tratarse oportunamente, evitando complicaciones mayores.
Prevención y acceso
El tipo de estudio depende de la edad: para mayores de 30 años se realiza el test de VPH, mientras que en menores se indica el Papanicolaou (PAP). Ambos controles deben iniciarse entre los tres y cinco años desde el inicio de las relaciones sexuales y continuarse hasta los 65 o 70 años.
Para facilitar el acceso, se implementó la modalidad de autotoma del test de VPH, que permite que la muestra sea tomada por la propia paciente, ya sea en su domicilio o en un centro de salud cercano. “La finalidad de la autotoma es llegar a todas las mujeres posibles, porque muchas priorizan la familia o sus tareas antes que su propia salud”, explicó Tinto.
Descentralización y seguimiento
Además de realizarse en el Hospital Rawson, los estudios también se llevan a cabo en centros de salud periféricos (CAPS), con el objetivo de descomprimir el hospital y ampliar la cobertura. En caso de un resultado positivo, la paciente es derivada al hospital para estudios complementarios y tratamiento. La doctora aclaró que un resultado positivo no implica necesariamente cáncer, sino la detección de una lesión que requiere evaluación.
El seguimiento es activo: si la paciente no retira sus resultados, el equipo médico se comunica para asegurar la continuidad del tratamiento.
Desde el Hospital Rawson insisten en que la prevención es la herramienta más efectiva contra el cáncer de cuello uterino: controles periódicos, acceso a estudios y seguimiento médico son claves para reducir el impacto de esta enfermedad en la población.
Si quieres, puedo hacer también una versión más corta y directa, ideal para medios digitales o redes sociales, resaltando los números y la modalidad de autotoma. ¿Quieres que haga eso?
Los comentarios están cerrados.