Habrá clásico de La Plata: Gimnasia venció a Barracas y enfrentará a Estudiantes por un lugar en la final del Torneo Clausura

El Lobo se impuso 2-0 ante el Guapo y selló el cruce más esperado: se viene una semifinal histórica ante el Pincha.

En un partido cargado de tensión y momentos límite, Gimnasia y Esgrima La Plata derrotó 2-0 a Barracas Central en los cuartos de final del Torneo Clausura y se metió entre los cuatro mejores del certamen. Pero el triunfo significó mucho más que una clasificación: habilitó el clásico platense más trascendental en décadas, con el Lobo y Estudiantes frente a frente por un lugar en la gran final.

Gimnasia entendió desde el inicio que el duelo sería de nervios. El encuentro comenzó friccionado, con interrupciones constantes y disputas en cada pelota dividida. La apertura del marcador llegó a los 24 minutos, cuando Panaro empujó la pelota al gol tras una jugada rápida por la derecha. El árbitro debió esperar la revisión del VAR, que terminó convalidando el 1-0 tras analizar una posición ajustada. Ese tanto cambió el pulso del partido.

A partir de allí, Barracas tomó el control del juego y sometió al Lobo con una presión alta y remates profundos. El arquero Insfrán se convirtió en una de las figuras del encuentro, con intervenciones decisivas y mucha seguridad en el juego aéreo. El Guapo estuvo cerca del empate con un disparo que se estrelló en el palo, mientras que Gimnasia resistía como podía, aferrado a la ventaja.

En el complemento, la tónica se mantuvo: Barracas insistió con centros y ataques directos, mientras que Gimnasia se replegó en su campo buscando lastimar de contra. El ingreso del experimentado Pata Castro le dio aire al mediocampo y permitió al equipo recuperar terreno en momentos clave. Aun así, Barracas volvió a rozar el empate con un remate que pegó en el travesaño, encendiendo las alarmas en el banco tripero.

Cuando el final parecía teñirse de sufrimiento absoluto, llegó el golpe definitivo. Franco Torres, fresco desde el banco, quedó mano a mano tras un pase largo, encaró a Miño, lo eludió con una jugada llena de frialdad y definió de zurda para sellar el 2-0 que desató la euforia en la parcialidad albiazul.

Con el pitazo final, Gimnasia celebró no solo la clasificación a semifinales, sino la confirmación de un duelo que electriza a toda La Plata: el próximo fin de semana habrá clásico, con un boleto a la final en juego. La ciudad ya palpita una de las semanas más intensas de los últimos años, con un enfrentamiento cargado de historia, emoción y la posibilidad de escribir un nuevo capítulo inolvidable en el fútbol platense.

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