Golpazo al bolsillo: el pan aumentará hasta un 8% en San Juan antes de que termine el mes

El encarecimiento internacional del trigo, el salto mayorista en la harina y boletas de luz y gas millonarias empujan un nuevo ajuste. Advierten desplome del consumo, cierre de comercios y cambio acelerado en los hábitos de compra.

La crisis en la industria panadera sanjuanina atraviesa su momento más crítico. En un escenario dominado por la recesión económica, la suba de insumos y tarifas de servicios públicos fuera de control, desde el Sindicato Obrero y Pastelero de San Juan confirmaron que entre fines de septiembre y principios de octubre el precio del pan y sus derivados sufrirá un nuevo incremento de entre el 6% y el 8% —con posibilidades de escalar aún más—.

Jorge Bustos, secretario general del gremio, calificó la realidad del sector como “paupérrima”. De acuerdo con el dirigente, a la presión constante sobre los costos operativos se le suma un derrumbe vertiginoso de las ventas locales, que registran una caída acumulada de entre el 45% y el 50%. El golpe al poder adquisitivo es de tal magnitud que modificó la conducta de las familias: el consumo tradicional por kilo cedió su lugar a la compra fraccionada por unidades diarias.

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Los nuevos valores en mostrador

El ajuste anunciado no impactará de la misma manera en todos los comercios. Actualmente, el mercado minorista provincial exhibe una notable dispersión de precios asociada a la calidad de la materia prima:

  • Pan común: oscila actualmente entre los $2.200 y los $2.500 por kilo.

  • Panaderías tradicionales de primera línea: en establecimientos reconocidos (como Mauri o La Reina), donde se sostiene el estándar de elaboración, los valores van de los $3.800 a los $4.200.

  • Panificados periféricos y kioscos: se consiguen opciones de $1.200 a $1.800, aunque con un rápido deterioro en su consistencia.

Además, el encarecimiento generalizado de la grasa y la manteca provocará remisiones inmediatas de al menos un 6% a un 8% en especialidades, facturas y masitas.

Costos fijos e insumos, fuera de control

El alza responde en gran medida a la cotización internacional del trigo y al ajuste aplicado por los molinos harineros, que en lo que va de septiembre acumulan un aumento del 20% en el mercado mayorista. Hoy, la bolsa de harina de 25 kg en puerta de fábrica trepó de $15.700 a $18.500, llegando a $20.000 para variedades especiales y superando los $23.000 en los distribuidores barriales.

A la materia prima se adiciona una estructura tarifaria asfixiante. Un local pequeño o mediano en San Juan afronta facturas de luz que oscilan entre los $4.000.000 y $7.000.000 mensuales según su envergadura, junto a boletas de gas que alcanzan rangos de entre $10.000.000 y $12.000.000. Ante estos números, Bustos cuestionó con dureza las cifras del INDEC, argumentando que no reflejan la estructura real de gastos de la actividad.

Cierres y cambio de modelo productivo

El impacto acumulado desde 2023 a la fecha dejó como saldo la desaparición de aproximadamente 100 emprendimientos y despachos de pan en San Juan, lo que representa el cierre del 25% del sector formal.

Para subsistir, numerosas panaderías barriales modificaron su esquema de trabajo: apagaron los hornos para convertirse en simples puntos de venta de pan comprado a otros productores. A la par, crecen la venta informal en domicilios particulares y el endeudamiento con bancos, tarjetas y proveedores.

Esta crisis local no es un hecho aislado. Según mediciones del Centro de Panaderos de Merlo, a nivel nacional los despachos registraron un desplome interanual del 65% en agosto y la industria opera a apenas un 30% de su capacidad instalada.

Rivero. C

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