Escapadas más cortas y repartidas: cambió la manera de vacacionar de los sanjuaninos

Desde el sector turístico aseguran que el verano fue atípico, con una fuerte caída del turismo tradicional y un nuevo hábito de viajes breves distribuidos a lo largo del año.

El verano dejó un sabor agridulce para el turismo sanjuanino. Así lo describió Ariel Giménez, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes de San Juan, al analizar una temporada estival marcada por la cautela, la incertidumbre económica y un cambio profundo en los hábitos de los viajeros.

“Fue una temporada rara, las expectativas eran otras”, sintetizó el referente del sector, al señalar que enero no logró los niveles de movimiento esperados. Según explicó, durante gran parte del año pasado se había generado un fuerte interés por viajar, especialmente al exterior, con Brasil como uno de los destinos más consultados desde mediados de 2025. Sin embargo, ese impulso se frenó abruptamente hacia fin de año.

La incertidumbre económica y el contexto electoral jugaron un rol clave. “La gente puso el freno de mano, hubo miedo y mucha especulación”, sostuvo Giménez, al detallar que la falta de previsibilidad en precios de transporte, hotelería y gastronomía paralizó decisiones, sobre todo en el turismo interno. Recién en diciembre comenzó a notarse una leve reactivación, aunque tardía.

Como consecuencia, los destinos tradicionales elegidos por los sanjuaninos sufrieron una caída significativa. La costa atlántica y Córdoba registraron una merma de entre el 40 y el 50% en comparación con otras temporadas, un golpe fuerte para las agencias locales.

Pese a este escenario, el sector logró sostenerse en parte gracias a la venta anticipada de viajes internacionales y a una mayor eficiencia en la planificación de paquetes. Además, la estabilidad del dólar aportó algo de tranquilidad a quienes finalmente decidieron viajar.

Uno de los cambios más marcados fue la nueva forma de vacacionar. Lejos de las estadías largas concentradas en verano, los sanjuaninos optan cada vez más por escapadas cortas y repartidas durante el año. “Hoy una semana ya parece larga. La gente viaja cuatro o cinco días y después hace otra salida más adelante”, explicó Giménez.

Esta tendencia también amplió el abanico de destinos. A la tradicional costa se sumó un mayor interés por la Patagonia durante el verano, con lugares como Bariloche, San Martín de los Andes, Ushuaia y El Calafate, mientras que el norte argentino gana terreno en los meses de invierno. “Hoy hay turismo todo el año y en todo el país”, remarcó.

El dirigente aseguró que este cambio se profundizó tras la pandemia y atraviesa a todas las edades. “La gente busca experiencias, no solo un lugar. Quiere hacer excursiones, conocer y vivir algo distinto”, afirmó.

Finalmente, Giménez confirmó que ya comenzaron las consultas y ventas para el Mundial 2026, con paquetes que oscilan entre los 10.000 y 14.000 dólares. “Que ya haya sanjuaninos contratando muestra que, aun con dificultades, las ganas de viajar siguen intactas”, concluyó.

Op: Juan Llarena

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