Escándalo en el fútbol de Corea del Sur: una investigación reveló sobornos a árbitros con servicios sexuales

Una auditoría oficial detectó que la Asociación de Fútbol de Corea utilizó fondos institucionales para pagar servicios sexuales a árbitros internacionales entre 2011 y 2012. Los gastos habrían sido ocultados mediante documentación falsa.

Un escándalo de corrupción volvió a sacudir al fútbol de Corea del Sur luego de que una investigación oficial revelara que la Asociación de Fútbol de Corea (KFA) habría utilizado dinero de la institución para ofrecer servicios sexuales a árbitros internacionales con el objetivo de influir en distintos partidos.

La investigación fue realizada por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de Corea del Sur y puso el foco en hechos ocurridos entre 2011 y 2012, período en el que la selección surcoreana disputó encuentros correspondientes a las eliminatorias para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y la clasificación al Mundial de Brasil 2014.

Pagos y documentación adulterada

De acuerdo con la auditoría, funcionarios de la federación habrían utilizado tarjetas de crédito corporativas para pagar importantes sumas de dinero en salones de masajes y establecimientos para adultos ubicados en Seúl y otras ciudades.

Para evitar que esos gastos quedaran expuestos, integrantes de la Oficina de Árbitros de la KFA habrían alterado la documentación interna y registrado los pagos como cenas, reuniones o actividades posteriores a los partidos.

La investigación señala que al menos una decena de árbitros y coordinadores internacionales de países como Japón, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Bahréin y Uzbekistán habrían recibido estos beneficios.

Además, algunos exfuncionarios consultados durante la investigación reconocieron que este tipo de prácticas habría sido relativamente habitual dentro de la organización durante aquel período y afirmaron que, en determinados casos, los propios árbitros solicitaban esos servicios.

Un informe que permaneció oculto durante años

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue que la investigación gubernamental había sido realizada en 2016, pero sus conclusiones permanecieron reservadas durante casi una década.

El contenido del informe salió a la luz luego de que medios surcoreanos como JTBC y la agencia Yonhap difundieran detalles de la auditoría, en un contexto marcado por nuevas investigaciones sobre el funcionamiento de la federación.

La situación se volvió todavía más delicada después de que la policía surcoreana realizara un allanamiento en las oficinas de la KFA como parte de otras pesquisas relacionadas con presuntas irregularidades administrativas.

¿La FIFA podría sancionar a Corea del Sur?

La revelación también abrió el interrogante sobre una eventual intervención de la FIFA. Sin embargo, todo indica que una sanción deportiva internacional sería poco probable debido al tiempo transcurrido desde los hechos.

Los episodios investigados ocurrieron hace aproximadamente 15 años y las normas disciplinarias y éticas del máximo organismo del fútbol mundial contemplan plazos de prescripción para este tipo de infracciones.

Por ese motivo, la actual conducción de la federación difícilmente enfrente consecuencias deportivas por aquellos hechos. Sin embargo, el escándalo vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos de control, la transparencia y las prácticas utilizadas históricamente para relacionarse con los árbitros en el fútbol internacional.

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