Empleo: advierten que el RIGI no alcanza para reponer ni un tercio de los puestos que se destruyeron en la era Milei

Así lo señaló un informe de Misión Productiva, considerando los 95.158 puestos que promete el RIGI en el escenario más optimista. Al contemplar solo empleos directos y permanentes, se compensaría apenas el 4% de lo perdido.

El debate sobre la situación del empleo en la Argentina estuvo más que presente en las últimas horas, tanto en las declaraciones de los funcionarios del Gobierno, como en las redes y en los análisis de los economistas. Mientras los datos sobre la pérdida de fuentes laborales registradas son contundentes, y alarmantes, desde el oficialismo sostienen que durante su gestión hubo una creación neta de puestos de trabajo, defienden el rol del sector informal como un síntoma de un cambio estructural en el modelo económico y buscan impulsar la generación de nuevos empleos de calidad mediante medidas como el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) o la Ley de Modernización Laboral.

Según las cifras oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 241.176 puestos formales asalariados en el sector privado, 79.865 en el Estado y 16.324 en casas particulares. Los 160.573 nuevos monotributistas no llegaron a compensar la destrucción.

Si bien la mayor caída se produjo en los primeros meses del Gobierno, durante el último año también se verificó una contracción importante, de más de 100.000 puestos, incluso contemplando el incremento en los monotributistas. Entre la industria manufacturera y el comercio fueron más de 90.000 las bajas, en términos netos.

El Gobierno defiende la creación de empleo informal

Desde Casa Rosada relatan que esta dinámica responde a una transición, en la cual se perjudican los trabajadores de actividades que eran “ineficientes”, pero que a la larga va a dar lugar a nuevos empleos más adecuados a la “modernidad”. Sin embargo, por el momento los frutos de esta reestructuración de la economía lejos están de ser palpables.

Durante la presidencia de Milei se crearon más de medio millón de puestos de trabajo. Nada, eso”, destacó en tono burlón el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, haciendo referencia a los datos del informe de Generación del ingreso e insumo de mano de obra de INDEC. Sin embargo, esa suba de dio exclusivamente por trabajadores cuentapropistas y asariados no registrados, lo cual refleja una creciente informalidad e incluye el autoempleo, que difícilmente responda a una mejora en la calidad del mercado laboral.

Los dos caballitos de batalla del Gobierno en materia de empleo son la Ley de Modernización Laboral y el RIGI. En cuanto a lo primero, desde LCG expresaron que, “aun cuando el Régimen de incentivos a la Formalización Laboral (RIFL), que reduce los costos de contratación vía reducción temporal de las contribuciones patronales, se encuentra vigente desde marzo no esperamos un impacto sensible en el corto plazo sobre la creación de empleo formal”. En la consultora entienden que la dinámica de la actividad económica tiene una impacto mucho mayor en el empleo que cualquier cambio regulatorio.

Fuente: Misión Productiva.

El RIGI, una iniciativa insuficiente para recuperar los empleos perdidos

Sobre el RIGI, un estudio de Misión Productiva plasmó que son 95.158 los nuevos empleos que prometen los 21 proyectos del régimen, según lo indicado por el vocero presidencial, Adrián Ravier, en la conferencia del 4 de agosto y el portal oficial del Ministerio de Economía. La cifra incluye empleos directos e indirectos, permanentes y temporales, y los picos de contratación de las etapas de construcción.

Promete el equivalente al 28,2% del empleo formal que ya se destruyó (-337.365 puestos). Incluso suponiendo que todos los proyectos se concreten y alcancen las proyecciones anunciadas, no llegarían a recuperar un tercio de los puestos asalariados registrados perdidos”, advirtió esta red de profesionales con especialización en temas de desarrollo productivo.

No obstante, al considerar solo los empleos directos y permanentes (extrapolando la información de los cinco proyectos para los cuales existe información oficial desagregada al total de los 21 proyectos), los trabajadores incorporados serían 13.400: apenas el 4% del empleo asalariado formal perdido.

“Dicho de otro modo: por cada 100 empleos registrados que la economía argentina perdió desde noviembre de 2023, el RIGI proyecta generar 28 puestos de cualquier tipo y alrededor de 4 empleos directos y permanentes”, reflejó Misión Productiva.

La organización resaltó la necesidad de impulsar grandes inversiones, pero señaló que los proyectos del RIGI están muy concentrados en sectores poco intensivos en empleo, como la energía y la minería, y marcó la falta de una política activa de desarrollo de proveedores que acompañe a esos sectores, que están liderando la actividad económica en Argentina. “Los megaproyectos pueden ser una parte importante del crecimiento argentino, pero por sí solos difícilmente puedan compensar una caída extendida del empleo en el resto de la economía”, enfatizaron.

Fuente: ÀMBITO

Por: G. Herrera

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