El Vaticano ordenó a los lefebvrianos suspender la ordenación de obispos o habrá cisma
Hubo una reunión entre la Santa Sede y la orden lefebriana. “La ordenación de obispos sin el mandato del Santo Padre implicaría una ruptura decisiva de la comunión eclesial (cisma) con graves consecuencias”, alerta un duro texto.
Las condiciones del Vaticano
Durante la reunión, el prefecto propuso “un camino de diálogo teológico específico” sobre cuestiones que dividen a los lefebvrianos con la Iglesia, entre ellas “los diferentes grados de adhesión que exigen los diversos textos del Concilio Ecuménico Vaticano II y su interpretación”.
Casi 40 años de conflicto
El Superior General de la FSSPX presentará la propuesta a su consejo y dará su respuesta al Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Si la respuesta es positiva, se acordarán mutuamente los pasos, etapas y procedimientos a seguir, añaden.
La Fraternidad originó un auténtico cisma cuando, en 1988, su fundador ordenó a cuatro obispos sin la autorización del papa, un movimiento que obligó al entonces pontífice, Juan Pablo II, a excomulgarlos a todos.
Años después, Benedicto XVI intentó tender puentes con este bastión tradicionalista de la iglesia católica y llegó incluso a levantar la excomunión a los prelados.
Esta amenaza lefebvriana se produce a pesar de que León XIV ha dado algunas señales de apaciguamiento con los sectores más conservadores de la iglesia, como permitir en la basílica de San Pedro una misa tridentina en latín, muy limitada en tiempos de Francisco.

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