EL RIESGO SÍSMICO ENCARECE UN 12% LA CONSTRUCCIÓN EN SAN JUAN, PERO SE MANTIENE COMO REFUGIO DE INVERSIÓN
El metro cuadrado superó los $1,5 millones en junio debido a la exigencia de estructuras sismorresistentes. Expertos anticipan un "boom" inmobiliario impulsado por los próximos proyectos mineros.
Construir en la provincia de San Juan es entre un 7% y un 12% más costoso que en el resto de las regiones con menor riesgo sísmico del país. Así lo reveló el Centro de Investigación para la Racionalización de la Construcción Tradicional (CIRCOT), dependiente de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), al registrar que el valor del metro cuadrado en la provincia alcanzó los $1.556.000 durante este mes de junio, impulsado principalmente por las estrictas normativas de seguridad estructural que exigen un mayor uso de hierro y hormigón.
El ingeniero Juan Carlos Andrada, director del CIRCOT, explicó que la necesidad de edificaciones sismorresistentes altera significativamente los costos locales en comparación con zonas no sísmicas. “Frente al mar van a ver edificios de 10 pisos con barras de hierro que acá ocupamos para una vivienda de un piso”, graficó el especialista para ilustrar el impacto de la reglamentación en los presupuestos base.
De acuerdo con el último informe del organismo, edificar una vivienda tipo (modelo Fonavi de 77 metros cuadrados) requiere hoy una inversión total de $119.978.282. El reporte también reflejó un cambio histórico en la composición del gasto: tras años de hegemonía de los insumos, actualmente existe una paridad casi exacta, donde la mano de obra representa el 50,31% del presupuesto total y los materiales el porcentaje restante. Esta nivelación se debe a que el precio de los materiales avanzó apenas un 13,29% interanual, una desaceleración provocada por la baja demanda y la competencia de productos importados.
A pesar de los mayores costos estructurales, los sanjuaninos continúan utilizando los ladrillos como su principal herramienta de capitalización. Andrada destacó que en los últimos cuatro años el sector acumuló un rendimiento superior al 400%, posicionándose por encima de múltiples opciones financieras. El fenómeno incluye prácticas extendidas como el acopio de materiales en corralones como método de ahorro familiar o reventa defensiva.
El panorama sectorial a mediano plazo se mantiene optimista debido al inminente desarrollo de los grandes proyectos de minería de cobre en la provincia. Desde el CIRCOT vaticinan que la llegada de inversiones generará una fuerte demanda de viviendas de alta categoría para un mercado con salarios elevados. “Se viene una ciudad nueva”, concluyó Andrada, señalando que la construcción actual se perfila como la inversión más segura de cara al futuro esquema económico regional.
POR LIC. EUGENIA VILA
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