El Reino Unido respaldó la explotación petrolera en Malvinas y anunció medidas legales para blindar a las empresas de la presión Argentina
Es la respuesta del gobierno británico al pedido argentino ante el Tribunal del Mar para frenar Sea Lion. La legislación sobre la protección de los intereses comerciales impide que las personas sujetas a la jurisdicción del Reino Unido cumplan con medidas sancionadoras extraterritoriales específicas
El Reino Unido anunció hoy la implementación de medidas legales para proteger la explotación petrolera en las islas Malvinas frente a las presiones económicas de Argentina. El gobierno británico invocó la legislación de Protección de Intereses Comerciales (PTI) para blindar a las empresas involucradas en el proyecto Sea Lion, una acción que refuerza el respaldo de Londres. La decisión se produjo tras la presentación del gobierno argentino de una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM).
En simultáneo, medios británicos como The Telegraph informaron que Ed Miliband, secretario de Relaciones Exteriores británico, autorizó la actividad de Sea Lion, según confirmó Navitas, la compañía israelí que lidera el proyecto junto a la británica Rockhopper Exploration.
La legislación de Protección de Intereses Comerciales (PTI) es una ley que permite al gobierno tomar acciones concretas para “blindar” a las empresas. Entre otros puntos, permite prohibir a las compañías y personas bajo jurisdicción del Reino Unido que cumplan con leyes extranjeras (en este caso, las leyes argentinas que imponen sanciones o restricciones a quienes operan en Malvinas).
Otro acción puede ser la inaplicabilidad de sentencias extranjeras: Esta ley permite que las cortes británicas no reconozcan ni ejecuten sentencias emitidas por tribunales extranjeros que intenten castigar a empresas por realizar actividades comerciales legítimas en las islas.
También funciona como un “bloqueo”, o un “escudo”: Si una empresa recibe una multa de Argentina por operar en el proyecto Sea Lion, la ley PTI permitiría que esa empresa demande para recuperar el dinero en el Reino Unido (contra los activos de la parte argentina, si los hubiera en territorio británico). La ley básicamente establece que las decisiones comerciales tomadas bajo la legalidad de las Islas Malvinas y el Reino Unido son soberanas y superiores a cualquier interferencia legal de terceros.
Sea Lion está ubicado a unos 240 kilómetros al norte de las islas, en aguas de aproximadamente 500 metros de profundidad. Navitas comenzó a perforar a principios de 2026 y prevé desarrollar 23 pozos en el sector norte del yacimiento con dos buques de producción para procesar y transportar el crudo. Según las estimaciones de las empresas, el proyecto podría comenzar a producir en 2028 y alcanzar una capacidad de hasta 180.000 barriles diarios.

En cuánto a las medidas, y según un comunicado oficial del gobierno británico, se afirma que “Las empresas que invierten en las Islas Malvinas recibirán protección frente a las medidas internas de Argentina que atacan a compañías e individuos involucrados en actividades económicas lícitas. Esto se produce mientras el Gobierno prepara medidas bajo la legislación de Protección de Intereses Comerciales (PTI), subrayando que el Reino Unido no dudará en proteger a las empresas e individuos británicos”.
Sobre el respaldo a la soberanía y recursos naturales, agrega: “El Reino Unido apoya el derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a desarrollar sus recursos naturales para su propio beneficio económico. Las decisiones sobre el desarrollo económico en las Islas Malvinas son asuntos que corresponden al Gobierno de las Islas Malvinas y a las empresas involucradas.”
Sobre la postura frente a las presiones argentinas, señala: “Estos pasos envían una señal clara de que no nos mantendremos al margen mientras Argentina intenta aplicar su legislación interna para obstaculizar intereses comerciales legítimos en las Islas Malvinas. Los intentos de Argentina de intimidar a empresas e individuos que participan en actividades comerciales legítimas son inaceptables”.
Sobre la firmeza del compromiso británico, agrega: “El Reino Unido seguirá estando hombro a hombro con el Gobierno de las Islas Malvinas y sus habitantes, y seguirá considerando todas las opciones disponibles para proteger los intereses del Reino Unido y apoyar a los habitantes de las islas”.
Ayer, el primer ministro británico, Andy Burnham, ya había defendido la actividad petrolera de Sea Lion durante su intervención ante la Cámara de los Comunes para reafirmar la posición de Londres sobre el archipiélago. En su declaración, indicó que había planteado el asunto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y mencionó de forma explícita la voluntad de los isleños de continuar vinculados al Reino Unido. “Siempre haremos lo que sea necesario para defender su voluntad”, afirmó el primer ministro, según consta en la versión publicada por el gobierno británico.
“Hemos demostrado de manera constante nuestro apoyo inquebrantable a los habitantes de las islas y al proyecto Sea Lion. Lo dejé muy claro en Nueva York. Sé que la Oficina de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo trabaja activamente en este asunto, y daremos a conocer más novedades a su debido tiempo”, señaló Burnham.

A primeras horas de hoy, la Cancillería argentina y la Secretaría de Legal y Técnica presentaron ante el TIDM una solicitud formal de medidas provisionales. La presentación formula cuatro requerimientos urgentes: la prohibición de nuevas actividades extractivas, la restricción en el uso de información técnica obtenida durante las exploraciones, la exigencia de que el Reino Unido se abstenga de otorgar nuevos permisos, y la preservación de los derechos soberanos argentinos sobre la plataforma continental mientras se sustancia el procedimiento arbitral principal iniciado el 28 de septiembre bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).
Fuente: Infobae
OP: Juan Pablo Amaya
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