El nuevo tope a las cauciones reordena el mercado: qué cambia para billeteras virtuales, fondos Money Market y bancos

La CNV fijó un límite del 20% para las inversiones en cauciones dentro de los fondos Money Market, siguiendo una recomendación del BCRA. La medida impacta en las tasas que pagan las billeteras digitales, la rentabilidad de los ahorristas y la competencia entre bancos y FCI, en un contexto financiero marcado por suba de tasas y tensiones de liquidez.

La reciente norma que restringe la exposición de los fondos Money Market al mercado de cauciones se convirtió en el foco del debate entre bancos, administradoras de fondos y usuarios de billeteras digitales. La Resolución General 1092 de la Comisión Nacional de Valores (CNV), publicada el 27 de noviembre y respaldada por el Banco Central (BCRA) y el Ministerio de Economía, establece que estos fondos solo podrán destinar hasta el 20% de su patrimonio neto a cauciones, por debajo del 26% vigente hasta ahora.

El BCRA justificó la medida como un paso necesario para “proteger la transmisión de la política monetaria” y reducir lo que definió como una “ineficiencia” en el uso extendido de los fondos transaccionales. En un mercado donde las cauciones se habían convertido en un refugio de liquidez de muy corto plazo, el regulador busca inducir parte de esas operaciones hacia el sistema bancario, alineándose con prácticas internacionales.

Según explicó la consultora Outlier, la tendencia a utilizar los Money Market como herramienta central de administración diaria se acentuó en un contexto inflacionario, lo que generó distorsiones que complicaban los objetivos monetarios. El nuevo límite obliga a estos fondos a redirigir miles de millones de pesos a cuentas remuneradas, depósitos y títulos públicos, todos instrumentos con rendimientos más bajos que las cauciones.

El efecto inmediato se sentirá en las tasas que perciben los ahorristas. Las billeteras virtuales —que basan los intereses que pagan en el rendimiento de los FCI Money Market— verán una baja en sus retornos. PPI calculó que la reducción podría rondar el 0,5% para los inversores minoristas, afectando directamente el rendimiento diario que reciben millones de usuarios.

Para los bancos, en cambio, la decisión fue bien recibida. La medida llega en un trimestre complejo para el sector, marcado por resultados negativos, subas de encajes y márgenes comprimidos. Los operadores financieros coinciden en que el límite a las cauciones “alivia” al sector bancario, que recupera protagonismo en la captación de depósitos y refuerza su fondeo en un momento clave para sostener su oferta crediticia.

El BCRA también figura entre los beneficiarios. La autoridad monetaria enfrenta un elevado costo por sus pasivos remunerados, y la limitación a los Money Market reduce la cantidad de liquidez colocada en instrumentos que requieren pago de intereses, aliviando la carga financiera del Estado.

La nueva regla, sin embargo, reconfigura la competencia. Con menos margen para invertir en cauciones, los Money Market deben colocar su liquidez en productos bancarios que pagan menos, reduciendo su atractivo relativo frente a cuentas remuneradas o instrumentos del Tesoro. Según datos de PPI, con un patrimonio administrado de $40.200 millones a principios de noviembre y una participación del 26% en cauciones, alrededor de $2.400 millones deberán migrar hacia otras alternativas desde diciembre.

En el mercado advierten que el cambio puede alterar la curva de tasas de corto plazo. Las cuentas remuneradas podrían enfrentar presiones bajistas, con impacto sobre la oferta de crédito y los costos de financiamiento para empresas y personas. También podría ampliarse el spread entre Money Market, cuentas remuneradas y letras del Tesoro.

No faltan voces críticas. Belisario Álvarez de Toledo, operador financiero, cuestionó que “el camino es bajar encajes e impuestos, no reprimir el mercado”, y remarcó que “el que lo paga es el ahorrista”. Según explicó, las cauciones pagan cerca del 20%, mientras que las cuentas remuneradas bancarias solo alcanzan el 12%, diferencia explicada por las exigencias regulatorias. El especialista también planteó dudas sobre la calidad crediticia de la liquidez que ahora se canalizará hacia bancos medianos con niveles crecientes de irregularidad.

El nuevo marco regula desde el 1° de diciembre de 2025, en un contexto de volatilidad macroeconómica, presiones monetarias y cambios acelerados en la estructura de tasas. La disposición marca un reordenamiento relevante para el sistema financiero: modifica los incentivos, redistribuye flujos de liquidez y obliga a bancos, fondos e inversores individuales a redefinir estrategias en un escenario donde la competencia por el dinero de corto plazo vuelve a ocupar el centro de la escena.

Rivero. C

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