El Gobierno quiere capitalizar la sintonía con los aliados para acelerar con el proyecto de Malvinas

Tras frenar la ofensiva de la oposición y blindar el DNU 70/23, el oficialismo negocia a contrarreloj para dictaminar este martes y llevar el texto de Defensa de la Soberanía Nacional al recinto al día siguiente. Los planteos del PRO, la UCR y el MID

El proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional —que busca, entre otros puntos, defender los recursos naturales en las Islas Malvinas— sufrió una demora esta semana en la Cámara de Diputados; , pero el oficialismo se muestra confiado en que conseguirá el dictamen de comisión el próximo martes para poder llevarlo al recinto al día siguiente. En ese marco, un grupo de referentes libertarios trabaja contrarreloj para armonizar el texto con los planteos que hicieron los bloques aliados. “El proyecto no se va a dividir en dos como propone el kirchnerismo , pero vamos a hacer cambios para llegar al consenso más amplio posible”, explicaron desde el bloque violeta.

El oficialismo pretendía firmar el dictamen del proyecto esta semana pero el revuelo que generaron los dos fallos de la Corte Suprema sobre la venta de tierras a extranjeros y el intento fallido de la oposición de derogar el mega DNU 70/23 demoró sus planes. Si todo sale bien para los libertarios, se tratará el mismo día que los proyectos sobre discapacidad, endeudamiento, Inviolabilidad de la Propiedad Privada (incluye la restitución de la ley de tierras), trazabilidad de medicamentos de alto riesgo y vandalismo rural.

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El texto enviado al Congreso por la Casa Rosada agrava las sanciones por explotación no autorizada de recursos naturales en el Atlántico Sur pero ya no se limita a la actividad hidrocarburífera, sino que incluye toda explotación de recursos renovables o no renovables. También incluye sanciones para empresas, socios y proveedores: prevé multas y suspensión o cancelación de habilitaciones vigentes en la Argentina. También incorpora la responsabilidad de proveedores que conozcan que asisten a actividades prohibidas y amplía las restricciones para contratar con empresas o personas inhabilitadas.

Sesión en Cámara de Diputados - 26 de agostoLa jefa del bloque UCR Pamela Verasay (de espaldas) dialoga con diputados de LLA

Sin embargo, tanto la oposición dura como los bloques aliados enfocaron sus críticas en la segunda mitad del proyecto, que no se relaciona tan directamente con la cuestión Malvinas. Por ejemplo, el proyecto propone un sistema permanente de coordinación estatal en materia diplomática, económica, cibernética, jurídica, de defensa e inteligencia, cuyo órgano rector sería el Consejo de Seguridad Nacional, integrado de forma permanente por el Presidente, el efe de Gabinete, los ministros de Relaciones Exteriores, Defensa y Economía, el secretario de Inteligencia de Estado y la secretaria Legal y Técnica.

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Por otro lado, crea nuevas infracciones y sanciones por amenazas a la seguridad nacional y considera infracción, entre otras conductas, afectar la integridad territorial, interferir de forma clandestina, engañosa o coercitiva en decisiones de autoridades argentinas, atacar infraestructura crítica o financiar esas acciones.

Tanto los aliados del PRO como la UCR adelantaron su rechazo al artículo 111, que establece penas de 5 a 12 años de prisión para quienes, por cuenta, orden o financiamiento de un Estado, organización o agente extranjero, intenten interferir en procesos electorales mediante campañas coordinadas de desinformación o promuevan actos de violencia o sabotaje contra el Estado o la población argentina. En sintonía con los planteos de organizaciones civiles de periodistas como ADEPA y FOPEA, advirtieron que una redacción tan “laxa” referida a las campañas de desinformación podría afectar la libertad de expresión.

“Nosotros pedimos mayor precisión en la definición del delito de injerencia extranjera, para resguardar la actividad periodística, académica y el debate público”, explicaron desde el PRO a Infobae. Los libertarios ya se comprometieron a modificar la redacción y circularon algunos borradores con cambios específicos.

A pedido de los aliados, la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, ya adelantó que se incluirá la creación de una Bicameral de Seguimiento de la Seguridad Nacional a la que el Ejecutivo tendría la obligación de informar para reforzar el control parlamentario.

Ante la consulta de Infobae, fuentes libertarias al tanto de las negociaciones también reconocieron que se modificarán los artículos que habilitan al Estado a auditar, custodiar o intervenir “infraestructuras críticas”, como redes estratégicas de energía, minería y telecomunicaciones. “Algunos están preocupados porque toda la red de 5G es de la empresa china Huawei”, explicaron. En esa línea, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) también planteó que el régimen sobre infraestructura crítica debería basarse en un esquema de “cooperación voluntaria” entre el Estado y las empresas.

Sesión en Cámara de Diputados - 26 de agostoCristian Ritond, presidente del bloque PRO

Por su parte, los aliados del MID insistieron con que sea el Congreso el que autorice las actividades militares. Según pudo saber Infobae, el viernes recibieron un borrador con cambios en la redacción que analizarán durante el fin de semana.

Otros pedidos de los aliados incluyen la incorporación del Ministerio de Seguridad Nacional como miembro permanente del Consejo de Seguridad y en el Sistema de Seguridad Nacional, “para que cada organismo tenga su rol claro y no haya superposiciones entre Fuerzas Armadas, seguridad interior y Consejo”; una clarificación de las competencias de las Fuerzas Armadas, la Policía y las Fuerzas de Seguridad Federal en la protección de las “infraestructuras críticas”; y aclaraciones sobre cuál será la autoridad de aplicación, que en el texto queda sujeta a la discrecionalidad del Poder Ejecutivo.

Durante las primeras reuniones de comisión, desde el peronismo propusieron separar el proyecto en dos partes y adelantaron que podrían apoyar el Título I, que comprende los artículos del 1 al 40, y se enfocan en agravar las sanciones para la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur sin autorización de Argentina.

Pero los libertarios no tienen intenciones de avanzar por esta vía ya que consideran que podrán reunir apoyo suficiente apelando a otras fuerzas y así conservar el grueso del texto enviado por la Casa Rosada.

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