El giojismo volvió a mover fichas rumbo a 2027 y proyectó a un dirigente de Rivadavia

Con José Luis Gioja como figura central, Facundo Perrone comenzó a posicionarse en el tablero sucesorio del PJ sanjuanino, marcando gestos políticos y dejando afuera a referentes como Andino e Ibarra.

El sector que lidera José Luis Gioja empezó a dar señales claras de que volvió a jugar en la disputa por la sucesión dentro del Partido Justicialista de San Juan. Aunque ocurrió semanas atrás, la cena de fin de año de la Junta Departamental de Rivadavia dejó mensajes políticos que todavía resuenan en el peronismo. El protagonista fue el excandidato a intendente Facundo Perrone, quien encabezó el encuentro con el aval del tres veces gobernador, antes de su reciente internación.

Rivadavia es uno de los territorios donde el giojismo conserva conducción política y, tras el proceso de unidad peronista de agosto de 2024, Perrone quedó al frente de la Junta Departamental. Desde entonces, comenzó a expresar su intención de representar al espacio en el armado sucesorio, un deseo que ya expuso ante la mesa chica del sector, integrada por Gioja, Leonardo Gioja, Mario Herrero, Graciela Seva y Juan Carlos Gioja.

Si bien no hubo una bendición explícita del exgobernador —fiel a su histórica cautela—, Perrone recibió la luz verde para empezar a construir poder, tejer alianzas y también marcar límites. Esa estrategia quedó reflejada en la despedida de año, donde reunió a militantes y dirigentes en la casona de la Junta, con Gioja como presencia estelar.

El acto no sólo sirvió para mostrar músculo político en Rivadavia, donde Perrone logró en 2023 ser el peronista más votado pese a competir contra el aparato uñaquista, sino también para enviar señales al ecosistema justicialista. Hubo invitados que no pudieron asistir —como los intendentes Daniela Rodríguez (Chimbas) y Carlos Munisaga (Rawson)—, pero también ausencias que no fueron casuales.

Ni el diputado nacional Cristian Andino ni el exintendente de Rawson Mauricio Ibarra recibieron invitación. Según deslizaron fuentes partidarias, la exclusión respondió a viejos cortocircuitos políticos y diferencias estratégicas. Con Andino, el ruido viene desde la última campaña legislativa, cuando Perrone le reclamó mayor organicidad territorial en Rivadavia. Con Ibarra, el conflicto es más profundo y arrastra disputas históricas dentro del PJ y la pulseada por el control de la Junta en 2024.

Mientras tanto, Perrone avanza en contactos con exfuncionarios del giojismo y trabaja en un esquema de proyección provincial, con ejes como minería, empleo y vínculo con la Nación. En paralelo, deberá medirse internamente con otros nombres del sector, entre ellos Leonardo Gioja, uno de los dirigentes mejor posicionados en la estructura partidaria.

La jugada fue clara: el dirigente rivadaviense dejó en evidencia su intención de competir o al menos sentarse en la mesa grande de 2027, con el respaldo —explícito o tácito— de Gioja, y tomando distancia de dos potenciales adversarios internos. Resta saber si logrará heredar el liderazgo del espacio o si, como otros antes, quedará a la sombra de un apellido que todavía ordena al peronismo sanjuanino.

Op: Juan Llarena

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