El fuerte temporal en Chile deja aislados, rescates aéreos y millonarias pérdidas en la Región de Coquimbo

El sistema frontal que afecta la cordillera y también se hace sentir en San Juan provocó inundaciones, cortes de rutas y de agua potable en el norte chileno. Alcaldes pidieron declarar la zona de catástrofe para acelerar la asistencia.

Mientras el temporal mantiene en alerta a la cordillera sanjuanina, del lado chileno la situación se agravó con el paso del sistema frontal que desde el jueves azota a la Región de Coquimbo. Las intensas lluvias provocaron inundaciones, desbordes de ríos y quebradas, comunidades aisladas, cortes de servicios esenciales y graves daños en la infraestructura, en un escenario que llevó a autoridades locales a reclamar la declaración de zona de catástrofe.

Aunque durante el domingo las precipitaciones disminuyeron de manera momentánea, la emergencia continúa. Esa pausa permitió avanzar con tareas de rescate, evaluar daños y despejar algunos caminos, pero los organismos de emergencia mantienen el estado de alerta ante el pronóstico de nuevas lluvias que podrían agravar la situación.

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Uno de los sectores más afectados es la provincia de Limarí. En varias localidades rurales, el desborde de ríos y quebradas dejó a decenas de familias incomunicadas. En la ciudad de Ovalle, además, el suministro de agua potable fue interrumpido debido a la elevada turbiedad del río Limarí, lo que impidió el funcionamiento normal de la planta potabilizadora.

Ante este panorama, los operativos aéreos fueron fundamentales para asistir a los pobladores aislados. Helicópteros de Carabineros realizaron 21 vuelos de emergencia que permitieron evacuar a 55 personas y rescatar también a 21 mascotas. Las tareas fueron reforzadas con otra aeronave institucional y un helicóptero civil.

La conectividad continúa siendo uno de los principales problemas. Permanecen interrumpidas rutas clave, entre ellas la D-43 que une Ovalle con La Serena y el camino entre Monte Patria y Combarbalá. Equipos de Vialidad trabajan para remover derrumbes y material arrastrado por el agua, aunque las autoridades advirtieron que un nuevo aumento del caudal podría volver a dejar intransitables varios sectores.

La emergencia también impactó en los servicios básicos. La empresa sanitaria desplegó decenas de puntos de abastecimiento mediante camiones cisterna y estanques, aunque todavía no pudo establecer una fecha para la restitución del servicio de agua potable. Al mismo tiempo, se registran daños en sistemas sanitarios rurales, pasarelas, caminos y otras obras esenciales para las comunidades.

El temporal también dejó un fuerte impacto económico. Comerciantes y emprendedores reportaron pérdidas de mercadería, maquinaria, vehículos e instalaciones tras el ingreso repentino del agua a sus propiedades. En algunos casos, Bomberos debió intervenir para evacuar personas que intentaban rescatar animales y pertenencias en medio de la crecida.

Mientras continúan los trabajos para recuperar la conectividad y reparar la infraestructura dañada, alcaldes de Coquimbo, Ovalle, Salamanca y otras comunas solicitaron al Gobierno chileno la declaración de zona de catástrofe. Sostienen que la magnitud de los daños supera la capacidad de respuesta de los municipios y del Gobierno Regional, por lo que reclaman recursos extraordinarios para asistir a los damnificados y avanzar con la reconstrucción.

 

 

Op: Juan Llarena

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