El comercio sanjuanino atravesó un enero adverso, con una marcada retracción del consumo que impactó de lleno en las ventas y la rentabilidad del sector. De acuerdo con un relevamiento realizado por Comerciantes Unidos de San Juan en corredores comerciales y shoppings de la provincia, las ventas en unidades registraron una caída interanual del 10%, mientras que la rentabilidad retrocedió un 13%.
El informe marcó un quiebre respecto del cierre de 2025. Si bien los primeros días de enero habían mostrado un leve alivio gracias al adelantamiento de compras de útiles escolares, ese impulso inicial no logró sostenerse y el mes terminó consolidándose como uno de los más flojos del último tiempo para el comercio local.
A la baja interanual se sumó una fuerte caída frente a diciembre. En la comparación intermensual, las ventas en unidades descendieron un 20%, reflejando un freno abrupto del consumo una vez finalizadas las fiestas y el movimiento comercial de fin de año.
Desde el sector señalaron que el período de vacaciones influyó de manera directa en este desempeño. La salida de numerosas familias sanjuaninas hacia otros destinos redujo la circulación en centros comerciales y zonas urbanas, lo que se tradujo en menos operaciones diarias y una caída significativa del volumen de ventas, especialmente en rubros vinculados al consumo cotidiano.
En cuanto al comportamiento de los consumidores que permanecieron en la provincia, el ticket promedio se ubicó en torno a los 50 mil pesos. Sin embargo, ese nivel de gasto no alcanzó para compensar la menor cantidad de ventas ni el aumento sostenido de los costos que enfrentan los comercios.
Los comerciantes advirtieron además un cambio en los hábitos de consumo. Las compras fueron más medidas y selectivas, con prioridad en productos esenciales y postergación de gastos no urgentes. Esta dinámica afectó especialmente la rentabilidad, que mostró una caída mayor a la de las ventas, reflejando márgenes cada vez más ajustados.
A este escenario se sumó la presión de la estructura de costos, con aumentos en alquileres, servicios, cargas laborales y gastos financieros, que redujeron el margen final aun en los casos en que se concretaron ventas.
Respecto a los medios de pago, la tarjeta de crédito se mantuvo como la opción más utilizada, seguida por las billeteras virtuales, que continuaron ganando participación. En contrapartida, el uso de débito y efectivo fue menor. Para los comerciantes, esta tendencia facilitó cerrar operaciones, pero también incrementó comisiones y costos financieros, profundizando el impacto negativo sobre la rentabilidad.
Con febrero en marcha y la expectativa puesta en el inicio del ciclo lectivo, el sector comercial aguarda un repunte estacional en algunos rubros. No obstante, los resultados de enero dejaron en evidencia un inicio de año complejo para el comercio sanjuanino, atravesado por un consumo más retraído y márgenes cada vez más difíciles de sostener.
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