El cambio climático fue el factor que agravó el alud en Nepal y Tíbet

Las autoridades nepalíes contabilizaron más de 6 mil desaparecidos y casi 1500 muertos. Las propuestas para evitar nuevas tragedias ambientales.

Flash flood causes widespread destruction in northern Nepal NARENDRA SHRESTHA. EFE

La catástrofe natural que sacudió a las ciudades del norte de Nepal y la vecina región china del Tibeten agosto llevó a las autoridades locales y varias organizaciones a estudiar las posibles causas del deslave. En este marco, la red científica World Weather Attribution (WWA) apuntó contra la acción humana como una de las consecuencias del desprendimiento del glaciar en la montaña Langtang Lirung, en el Himalaya, que posteriormente desencadenó el fuerte deslave que arrasó con pueblos enteros.

La organización internacional, formada por investigadores de varias instituciones, entre ellas el Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres, el Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos, y el Centro Climático de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, afirmó en una publicación que el cambio climático agravó las condiciones que favorecieron la devastadora avalancha de rocas, hielo y lodo en el condado de Gyirong.

El estudio sostiene que el desastre fue resultado de un “evento compuesto” en el que confluyeron el aumento de las temperaturas, el adelgazamiento de los glaciares, el deshielo del permafrost y las debilidades geológicas preexistentes.

“El cambio climático se entiende mejor como un factor desestabilizador que actúa sobre una predisposición geológica preexistente”, señalaron los investigadores, y aclararon que no debe ser considerado una causa fundamental del desastre, sino un agravante.

Según el estudio, las temperaturas registradas en julio y agosto en la zona fueron más altas “debido a la influencia humana en el clima”.

También advirtieron un debilitamiento de los glaciares de la región, los cuales habrían adelgazado aproximadamente medio metro al año. Este proceso, indicaron, podría debilitar las fracturas existentes y aumentar la inestabilidad de las laderas.

Los investigadores señalaron que las catástrofes de esta magnitud pueden superar incluso las medidas de prevención y adaptación de los gobiernos.

“Se necesitan avances significativos en la adaptación (…). Sin embargo, eventos de esta magnitud superan los límites de la adaptación”, consignaron como disparador para profundizar las políticas para combatir el calientamiento global.

Siguen aumentando las cifras de desaparecidos y muertos

De acuerdo con las autoridades locales, Nepal contabilizó unas 6.150 personas desaparecidas desde la tragedia del 26 de agosto. El vocero de la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres nepalí (NDRRMA), Shanti Mahat, explicó a la agencia EFE que la lista se actualizó después de que las autoridades recibieran información más detallada de las aldeas de las zonas afectadas por la catástrofe, a medida que continúan las operaciones de búsqueda y rescate.

“La NDRRMA aún no dispone de todos los datos de las personas desaparecidas. La lista podría seguir aumentando, ya que los equipos de rescate han llegado ya a casi todos los rincones de los distritos afectados por la catástrofe para recabar datos sobre las personas desaparecidas”, precisó Mahat.

El vocero dijo que la cifra también podría reducirse una vez que se establezca, mediante pruebas de ADN, la identidad de los cadáveres no identificados recuperados tras la catástrofe, ya que algunos podrían corresponder a personas que actualmente figuran como desaparecidas.

De hecho, el más reciente reporte de la NDRRMA indica que 105 nombres fueron retirados de la lista de desaparecidos tras la identificación de sus cadáveres. Hasta el momento reunieron casi 1.300 muestras de ADN de los cuerpos y casi 1.900 de los familiares.

Nepal recuperó 1.403 cuerpos tras las inundaciones, aunque se suma una dificultad al rastreo de víctimas: más de 520 de los registros corresponden a restos parciales, dificultando así la consolidación del número total de fallecidos.

Las autoridades nepalíes estiman que la reconstrucción del país costará más de 4.700 millones de dólares.

En la vecina región china del Tíbet, también duramente golpeada por la avalancha de lodo y rocas del pasado 26 de agosto, el último balance difundido por las autoridades eleva a 43 los fallecidos, mientras 519 personas siguen todavía desaparecidas.

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