El aumento de las tarifas y los servicios públicos que más triplicó a la inflación desde que asumió Milei
Un informe del observatorio de la UBA y el Conicet midió que el encarecimiento de los servicios públicos en el área metropolitana triplicó al del resto de los precios desde diciembre de 2023
Desde diciembre de 2023, el costo de los servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) subió 860%, frente a una inflación acumulada del 261% en el mismo período. La brecha, de 599 puntos porcentuales, se explica por una política de recomposición tarifaria que avanzó más de tres veces por encima del nivel general de precios y que, según el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), de la UBA y el Conicet, todavía no alcanzó para cubrir la totalidad de los costos del sistema.
El dato surge del Reporte de Tarifas y Subsidios correspondiente a octubre de 2026. La canasta de servicios públicos —que incluye energía eléctrica, gas natural, agua potable y transporte— le demanda hoy a un hogar promedio sin subsidios $266.456 por mes, equivalentes al 13% de un salario registrado promedio. Hace un año, con el mismo salario se podían comprar 9,3 canastas; ahora, 7,7.
Dentro de la canasta, el transporte público es el servicio que más se encareció desde diciembre de 2023, con un incremento del 1.513 por ciento. Le siguió el gas natural, con 1.391%; el agua potable, con 573%; y la energía eléctrica, con 387 por ciento. Todas las cifras superan el 261% del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulado en el período.

En un año, la canasta subió 56% frente a 33% de inflación
La comparación interanual también muestra una brecha significativa. Respecto de octubre de 2025, la canasta total aumentó 56%, mientras que el IPC avanzó un estimado del 33%. La diferencia es de 23 puntos porcentuales.
El rubro que más creció en la medición interanual fue nuevamente el transporte, con 69%, impulsado por la regla de indexación del boleto de colectivo en la Ciudad de Buenos Aires (IPC más 2%) y los saltos discretos en las tarifas interjurisdiccionales registrados en marzo, abril, junio y julio. Le siguieron la energía eléctrica (+49%), el gas natural (+47%) y el agua (+41%).
De los 56 puntos de suba interanual de la canasta, el gasto en transporte explicó por sí solo 31 puntos porcentuales. El aporte de la electricidad fue de 10 puntos, el del gas 8 y el del agua otros 8.
Pese al fuerte ajuste tarifario, los hogares del AMBA pagan facturas que, en promedio ponderado, cubren el 57% de los costos reales de los servicios. El 43% restante lo absorbe el Estado nacional a través de subsidios y transferencias.

La cobertura es dispar según el servicio. En agua, los usuarios pagan el 100% del costo. En gas natural, la cobertura promedio ponderada alcanza el 72%. En energía eléctrica llega al 58%. Y en transporte público, las tarifas apenas cubren el 35% del costo técnico del sistema.
El costo real del boleto de colectivo
El IIEP elabora un índice propio para estimar el costo técnico del transporte automotor del AMBA por pasajero transportado. A septiembre de 2026, ese valor ascendía a $2.134 sin IVA ($2.358 con el impuesto incluido). Sin embargo, el boleto en la Ciudad de Buenos Aires se ubica en $920 y el de las líneas interjurisdiccionales en $743. La brecha entre el costo real y lo que paga el usuario en CABA es del 132 por ciento.
Mientras tanto, el descuento por atributo social en la tarjeta SUBE —destinado a jubilados, beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), estudiantes y desempleados— cayó del 56% al 46% entre junio y octubre de 2026. La Resolución 40/2026 fijó un tope al beneficio al nivel tarifario de fines de junio, de modo que el porcentaje de descuento se licúa con cada aumento del boleto.
El peso de los subsidios
Los principales subsidios económicos a energía y transporte acumularon a octubre de 2026 un aumento nominal del 27% interanual. Descontada la inflación, la variación real es una baja del 3 por ciento.

La evolución, sin embargo, fue despareja. Los subsidios a la energía, que concentran el 76% de las transferencias, crecieron 40% nominal y 8% real, traccionados por las transferencias a Cammesa, que subieron 65% nominal ante el mayor costo de la energía despachada durante el invierno de 2026. En la otra punta, los subsidios al transporte se desplomaron 25% en términos reales, con caídas del 28% en la Sociedad Operadora Ferroviaria (SOF) y en el Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte (FFSIT).
En el acumulado de los últimos 12 meses corridos, los subsidios son un 61% menores a los registrados en diciembre de 2023 y un 74% inferiores al pico alcanzado en junio de 2022. Por caso, las transferencias a energía y transporte representaron el 6,8% de los gastos primarios de la Administración Nacional acumulados a septiembre de 2026, 0,7 puntos porcentuales por encima del mismo período de 2025. La cifra se ubica, de todos modos, muy por debajo del promedio histórico de 9,8 por ciento.
Esta reducción de subsidios se produce en un contexto de superávit fiscal primario. Entre los acumulados a septiembre de 2025 y de 2026, el ahorro por baja de transferencias fue de $2,1 billones, mientras que el superávit alcanzó 4,1 billones pesos. Es decir, la reducción de aportes en estos rubros explica cerca de la mitad del resultado fiscal positivo del período.
Fuente: Infobae
OP: Juan Pablo Amaya
Los comentarios están cerrados.