El acuerdo automotriz con México sigue trabado y hay marcas que evalúan mandar a destruir partidas completas de vehículos
Hace semanas que no hay contactos entre ambos Gobiernos. México no responde a las gestiones de la Argentina. El acuerdo se cayó el 19 de marzo y, desde entonces, importar implica pagar arancel del 35%
Las conversaciones que se habían retomado entre los gobiernos de Argentina y México para resolver las diferencias por las cuales no se renovó el acuerdo comercial entre ambos países habrían caído nuevamente en una pausa, lo que empieza a preocupar seriamente a algunas marcas de autos que tienen gran parte de su portafolio local compuesto por autos fabricados en ese país.
“Es un momento crítico al que esperábamos no llegar, pero en las últimas semanas la atención parece haberse puesto prioritariamente en el acuerdo comercial que México quiere renovar con Estados Unidos y Canadá. El Gobierno mexicano no responde a las gestiones de Argentina. Es preocupante porque tenemos autos fabricados en México que no podemos traer”, confesaron este jueves desde una marca argentina que trae al país vehículos mexicanos.
La situación es de tal complejidad que los escenarios posibles para quienes están en esa condición implica pérdidas significativas si no se consigue acordar las condiciones que permitan volver a firmar el acuerdo, al menos para el sector automotor.
Hay autos que ya fueron producidos por pedido de la Argentina y están estacionados hace meses en México. No se pueden traer porque al nacionalizarse, deberían pagar el 35% de arancel de importación extrazona, lo que implicaría aumentarles el precio (algo que las marcas no quieren hacer) o asumir ese arancel como pérdida para los importadores o las filiales locales de las marcas que producen vehículos en México.

En más de un caso se exploró la alternativa de vendérselos a otro mercado, pero eso requiere homologaciones en un nuevo país, que demoran más tiempo del que hay disponible. Y traerlos a la Argentina pero no nacionalizarlos sino dejarlos en depósito fiscal -a la espera de la renovación del acuerdo- es una apuesta de alto riesgo, porque si no se firma antes de fin de año, esos vehículos perderán el año modelo y serán unidades 2026 aunque se vendan nuevos en 2027.
“Traerlos tiene el costo del barco, pero dejarlos en depósito fiscal sin nacionalizar es otro costo diario que se debe pagar en concepto de estacionamiento y guarda. Y si el acuerdo no se firma, antes de fin de año hay que nacionalizarlos pagando el 35%, con lo cual deja de ser negocio. Aun si nos aseguraran que el acuerdo se renueva en 2027, esos autos serían 2026, con lo cual no podemos venderlos como 0 km 2027, es decir que se deben vender a menor precio”, explicaron de esa automotriz.
“Estamos evaluando el escenario diariamente. Pero quizás la mejor decisión sería mandarlos a scrap, destruirlos. No se pueden tener tanto tiempo parados. Es caro en cualquier condición”, sentenciaron.
El acuerdo con México
El acuerdo comercial para el intercambio de automóviles entre Argentina y México sin aranceles es el ACE 55, pero es un convenio que está atado al acuerdo general de comercio entre ambos países ACE 6.

La traba por la cuál no se renovó es ajena al sector y tiene que ver, principalmente, con posiciones arancelarias agrícolas que pretende introducir la Argentina y que México no está dispuesto a ceder, incluso a pesar de que el Gobierno de Milei redujo su pretensión inicial en busca de una solución.
En el complejo escenario político de ambos países, pero a la vez más complejo aún entre México y Estados Unidos, la renovación que debía producirse el 18 de marzo no se pudo concretar por esas diferencias entre la propuesta argentina y la posición mexicana.
Ante ese panorama, se buscó destrabar al menos el ACE 55, en el que no hay diferencias que discutir. Esa alternativa fue la que pareció encauzar las negociaciones para el sector. Pero luego de varias semanas sin respuestas, todo parece estar detenido nuevamente.
Las marcas afectadas
Las marcas que están dependiendo de la solución del acuerdo sin poder traer autos son Nissan, que importa los modelos Versa y Sentra y debía empezar a traer las pick up Frontier desde julio; Volkswagen, que trae Taos, Tiguan y Vento; Ford con los modelos Bronco Sport y Maverick; Honda con sus ZR-V, Kia con los K3 y K4 sedán -no el GT line porque no tiene integración local mexicana como para poder entrar al programa de libre comercio-; Chevrolet con las pick up Silverado y Stellantis con las RAM 1500.
Otras marcas que traen autos desde México, como BMW y Audi, no se ven afectadas porque, del mismo modo que ocurre con el KIA K4 GT Line, sus modelos se ensamblan en México con menor contenido local del que marca el ACE 55.
Por lo tanto, con acuerdo o sin él, esos vehículos se importan pagando el 35% de arancel extrazona, como si vinieran desde Europa.
Fuente: INFOBAE
Por: G. Herrera

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