Diputados: cuáles son las prioridades de Javier Milei y dónde puede conseguir los votos
Pese al clima de triunfo que exhibieron los libertarios en la sesión preparatoria, el de Javier Milei sigue siendo un gobierno de minoría. Es decir, necesita de los votos de otras bancadas para que su agenda reformista avance. La hiperfragmentación parlamentaria junto con la debilidad de los partidos políticos le juegan a favor.
Como sea, el asunto será el recinto. Es que, más allá de la euforia que mostró La Libertad Avanza este miércoles en Diputados, lo cierto es que el gobierno de Milei sigue siendo un gobierno en minoría. ¿Qué significa? Que con los propios diputados y senadores no le alcanza para reunir el quorum ni para garantizarse los votos en el recinto.
En otras palabras: más allá de los festejos, si Milei no pone en práctica el modo acuerdista que quiso mostrar post triunfo electoral, los votos en el recinto no estarán.
De todas maneras, la fragmentación política y la debilidad de los partidos políticos (PJ incluido) en ascenso no hacen más que beneficiar al gobierno de Milei. La disciplina partidaria parece ser cosa del pasado y esto se vio en los últimos dos años: las votaciones divididas dentro del grueso de los bloques fue moneda corriente.
A esto hay que sumarle la “motosierra” libertaria, que afectó, en buena medida, a las arcas provinciales. Como dijo una diputada a este medio, “los gobernadores están baratos”. En otras palabras, a cambio de recibir autorización por parte del Ejecutivo para tomar deuda en moneda extranjera, un puñado de obras o el giro de fondos parecerían más que suficientes para que LLA consiga los votos que requiere.
Diputados: dónde pescar votos
El oficialismo tiene varios bloques donde pescar votos. En especial, en aquellos que tienen diputados que responden directo a los gobernadores. Si hay algo que se observa cada vez más en el Congreso, pero sobre todo en Diputados, en una reagrupación de los legisladores no tanto en torno a los partidos políticos nacionales, sino a las fuerzas provinciales. Eso explica, en buena medida, la atomización de la Cámara de Diputados que se viene en los próximos dos años.
El caso más paradigmático es, si se quiere, Provincias Unidas. Se trata del bloque en el que confluyen los diputados que responden a los mandatarios de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; de Jujuy, Carlos Sadir; de Córdoba, Martín Llaryora y de Chubut, Ignacio Torres. Pero allí también se encuentran, por caso, el socialista Esteban Paulón o el radical porteño Martín Lousteau, además de la exlibertaria, Lourdes Arrieta. Como fuere, la bancada quedó liderada por la pullarista Gisela Scaglia, una clara señal de la impronta que se le quiere dar al bloque. Así como también a los intereses que responderá.
El bloque de la UCR también quedó con atravesado por una impronta provincial. Para empezar, será presidido por la mendocina Pamela Verasay, que responde directamente al gobernador Alfredo Cornejo. Además, allí conviven los radicales de Gustavo Valdés (Corrientes) y los chaqueños de Leandro Zdero. Aquí, más que principios partidarios, regirán intereses provinciales.
Lo mismo sucede con Innovación Federal, el espacio que comparten los diputados salteños que se referencian en Gustavo Sáenz y los misioneros de Hugo Passalacqua. Y ni hablar de los desprendimientos de Unión por la Patria. Por un lado, los tucumanos de Osvaldo Jaldo y, por otro, los catamarqueños de Raúl Jalil. Estos se agrupan en los bloques Independencia y Elijo Catamarca, respectivamente.
Si hay algo que reconocen en la Casa Rosada (y que quedó demostrado en estos dos años) es que para el oficialismo es más barato negociar “uno a uno” que en tándem. Más allá de la foto que Milei se sacó con la veintena de gobernadores a los pocos días del triunfo del 26 de octubre.
Así las cosas, en los próximos días, con el debate del Presupuesto y la ley de los dólares del colchón, los libertarios dejarán entrever qué tipo de estrategias parlamentarias ponen en marcha para que seguir siendo un gobierno en minoría no obstaculice su agenda “reformista”.
Fuente: ÀMBITO
Por: G. Herrera


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