Detuvieron al esposo de la mujer que murió quemada en Córdoba: investigan un presunto femicidio encubierto como accidente
La investigación por la muerte de María Lucila Pagani, la mujer que falleció tras sufrir graves quemaduras durante el incendio de un automóvil en Córdoba, dio un giro determinante. La Justicia ordenó la detención de su esposo, Gerardo Luis Gasparutti, quien fue imputado por el delito de homicidio calificado por el vínculo, al considerar que el hecho habría sido un femicidio disfrazado de accidente.
La medida fue dispuesta por la fiscal de Instrucción del Distrito 4, Turno 4, Liliana Copello, luego de que los resultados de las pericias desacreditaran la versión inicial brindada por el acusado, quien había sostenido que el fuego se originó por la explosión de un teléfono celular que estaba cargándose dentro del vehículo.
El hecho ocurrió el pasado 14 de junio sobre la ruta E-53, a la altura del kilómetro 8, en una zona rural de Villa Allende. Esa noche, el Renault Sandero en el que viajaba la pareja se incendió por completo. Gasparutti logró salir del automóvil, mientras que María Lucila Pagani sufrió quemaduras en más del 65% de su cuerpo y fue trasladada al Instituto del Quemado de Córdoba, donde falleció tres días después a causa de las lesiones.
Las pericias realizadas por Bomberos fueron clave para cambiar el rumbo de la investigación. Los especialistas no encontraron restos de un teléfono celular, cargador ni cables que respaldaran la versión del sospechoso. En cambio, detectaron la presencia de un líquido combustible compatible con nafta y determinaron que el foco del incendio se concentró únicamente en el sector del acompañante, una característica incompatible con un siniestro accidental.
Con estas evidencias, la Fiscalía reformuló la imputación y ordenó la detención de Gasparutti. En caso de ser condenado, el delito de homicidio calificado por el vínculo prevé la pena de prisión perpetua.
La investigación también reconstruyó las horas previas al hecho mediante distintos testimonios. Según los investigadores, el acusado había invitado a cenar a su esposa para celebrar los 15 años desde que ambos se habían radicado en Córdoba. La pareja, que tenía un hijo de 10 años, se dirigía a un restaurante de Sierras Chicas cuando ocurrió el incendio.
Gasparutti, de 43 años, se desempeñaba como director de la carrera de Nutrición en una universidad privada de Córdoba y además trabajaba como asesor de empresas del sector alimenticio.
Por su parte, María Lucila Pagani, de 47 años, era licenciada en Letras, contaba con estudios de posgrado en gestión cultural y comunicación y trabajaba en el área administrativa de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. También integraba la Comisión Interclaustros de Derechos Humanos de esa casa de estudios.
Mientras continúan las medidas de prueba, la Justicia busca determinar con precisión cómo se inició el incendio y si, tal como sostiene la Fiscalía, el acusado planificó el crimen para simular un accidente y ocultar un presunto femicidio.
op:checo murciano
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