Denuncian despidos masivos y maniobras irregulares tras el recambio de la empresa de limpieza del Hospital Rawson

Un total de 93 trabajadores aseguran haber sido cesanteados por la firma ISCOT sin previo aviso, sin cobrar enero y con presiones para aceptar indemnizaciones por debajo de lo que marca la ley.

Un fuerte conflicto laboral salió a la luz tras el recambio de la empresa encargada del servicio de limpieza en el Hospital Dr. Guillermo Rawson. Se trata de 93 trabajadores que denuncian haber sido despedidos de manera simultánea por la firma ISCOT, luego de que la empresa perdiera el contrato que mantenía con el nosocomio.

Según explicó el abogado Pablo Alcalá, representante legal de la mayoría de los empleados, las desvinculaciones se produjeron el 31 de enero, último día de vigencia del contrato, sin ningún tipo de aviso previo ni instancia de diálogo. “La empresa esperó hasta el final y notificó a todos el mismo día, bajo una causal genérica de mal desempeño laboral”, indicó el letrado.

Desde la defensa de los trabajadores sostienen que esa justificación es falsa y que incluso se los responsabiliza por la caída del contrato. “Todos cumplieron con sus tareas hasta el último día, trabajaron normalmente y no hubo sanciones previas ni apercibimientos”, remarcó Alcalá.

La situación se agrava porque, según denunciaron, ISCOT no abonó el sueldo correspondiente al mes de enero, pese a haber sido trabajado en su totalidad, ni tampoco las indemnizaciones, el aguinaldo ni las vacaciones pendientes. De acuerdo al abogado, esos montos estarían siendo utilizados como herramienta de presión para forzar acuerdos económicos desfavorables.

“Les ofrecen menos del 50% de lo que les corresponde por ley. Hay audios donde se escucha claramente que condicionan el pago del sueldo a que acepten esa liquidación reducida”, aseguró Alcalá, quien calificó la maniobra como una forma de extorsión.

Muchos de los trabajadores afectados cuentan con más de una década de antigüedad, e incluso hay casos de empleados con 19 y 20 años de servicio. “Son familias que quedaron sin ingresos de un día para el otro, después de haber trabajado durante años”, subrayó el letrado.

Otro punto cuestionado es la ausencia de intervención estatal. Según indicaron desde la representación legal, la Subsecretaría de Trabajo no actuó de oficio ni convocó a audiencias de conciliación. Ante ese escenario, decidieron avanzar directamente por la vía judicial mediante una mediación.

ISCOT es una empresa de gran porte, con alrededor de 13.000 empleados en todo el país y fuerte presencia en provincias como Córdoba, lo que, según los denunciantes, vuelve aún más polémico el argumento de la imposibilidad de afrontar los pagos. Actualmente, el servicio de limpieza del Hospital Rawson quedó en manos de la empresa M&G.

Mientras se definen los próximos pasos legales, los trabajadores despedidos continúan reclamando una solución. “No se trata de negarse a negociar, sino de exigir que se respeten los derechos laborales y que no se naturalicen prácticas abusivas”, concluyó Alcalá.

Op: Juan Llarena

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