De las canchas de Rawson a la 10 de Boca: la historia de Benjamín “Tarzán” Posse

Con apenas 15 años, el juvenil sanjuanino brilla en las inferiores del Xeneize. Su familia revela los sacrificios, la difícil decisión de dejarlo partir a Buenos Aires y el orgullo de verlo cumplir su gran sueño.

Antes de calzarse la legendaria camiseta número 10 de Boca Juniors y ser conocido como “Tarzán”, Benjamín Posse era un nene hiperactivo de Rawson que no se cansaba de jugar con la pelota en el barrio Los Plátanos. Hoy, con 15 años, atraviesa un presente soñado en las inferiores del club de la Ribera, un camino construido a base de talento, esfuerzo familiar y muchísimas horas de ruta.

  • Los primeros pasos en San Juan: Su pasión por el fútbol comenzó desde muy chico. Su papá, David, lo llevó a dar sus primeros pasos en el club Los Benjamines (en el camping de la UOM) y luego continuó su formación en Alianza. A la par de su talento dentro de la cancha, Benjamín demostraba gran responsabilidad, haciendo sus tareas escolares en la camioneta familiar rumbo a los entrenamientos.

  • El salto a Buenos Aires: En 2024, tras destacarse en las pruebas que Boca realizó en el Estadio del Bicentenario, comenzó su etapa de evaluación en Buenos Aires. Finalmente, en 2025 llegó la gran noticia: quedó seleccionado para vivir en la pensión del club. Aunque la decisión generó dudas y temor por su corta edad, el deseo inquebrantable del chico impulsó a la familia a apoyarlo. Detrás hubo un enorme sacrificio económico y emocional, con viajes constantes de sus padres y la ayuda incondicional de su papá en cada traslado.

  • Consagración internacional y momentos difíciles: En Boca pasó rápidamente a disputar torneos de AFA y vivió un año consagratorio en 2026, brillando en la Oviedo Cup en España —donde fue campeón y convirtió un gol en la final frente al Espanyol— y participando de la Messi Cup. Sin embargo, el camino no estuvo exento de tristezas, como la reciente pérdida de su abuelo, un pilar fundamental en su vida y exjugador de San Lorenzo, a quien recuerda y honra desde la distancia.

  • El sostén de la familia a la distancia: Respaldado por sus padres (Paola y David) y sus hermanos mayores (Agustín y Milagros), Benjamín mantiene intacta su humildad. Desde San Juan, sus seres queridos le demuestran su amor constante —incluso fabricando camisetas especiales con su rostro y apodo— y lo impulsan a seguir adelante. Con la recompensa al esfuerzo a la vista, su mamá le deja un claro mensaje: “Que continúe, que persiga sus sueños, ya que todo su sacrificio está teniendo su recompensa”.

Op: J. Amaya

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