El esfuerzo necesario para sostener un hogar aumentó para los trabajadores de plataformas de reparto, aunque la actualización del valor promedio de los pedidos permitió moderar el deterioro. Según el índice APP, desarrollado por la Fundación Encuentro, durante el primer trimestre un repartidor debió completar 453 pedidos para cubrir el consumo de un hogar tipo de cuatro integrantes, en base a la Canasta Básica Total (CBT) del Indec ($1.531.473, según datos de junio).
El indicador mostró una relativa estabilidad frente al cierre de 2025. Si bien durante enero y febrero se registró un incremento en la cantidad de pedidos requeridos para alcanzar la mayoría de los umbrales económicos, en marzo el coeficiente volvió a descender debido a la actualización del valor promedio de los pedidos en una de las plataformas relevadas.
En marzo, el pedido promedio se ubicó en $3.165,2, resultado de la media entre plataformas. La actualización se concentró exclusivamente en PedidosYa, mientras que en Rappi los valores permanecieron sin cambios.

En el primer caso, el monto informado pasó de $3.659 a $3.924, mientras que Rappi mantuvo el valor registrado desde octubre de 2025. Como consecuencia, el promedio agregado aumentó desde $3.033 hasta $3.165, compensando parcialmente la suba de los precios de referencia.
De esta manera, para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) de un hogar de cuatro integrantes, que mide la línea de pobreza, el coeficiente APP pasó de 454 pedidos en diciembre de 2025 a 453 en marzo de 2026, una mínima reducción de un pedido. La evolución contrastó con la mayoría de los indicadores, que registraron aumentos moderados.
Para alcanzar otros umbrales económicos, un repartidor necesitó:
- 320 pedidos para llegar al ingreso promedio individual de Argentina
- 147 pedidos para sostener un hogar individual sin incluir alquiler
- 67 pedidos para cubrir únicamente la alimentación mediante la Canasta Básica Alimentaria, que mide la línea de indigencia
- 175 pedidos para afrontar la canasta de crianza de un niño promedio y 156 pedidos para la correspondiente a un bebé
- 250 pedidos para pagar un alquiler promedio
- 111 pedidos para alcanzar el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM)
- 2 pedidos para llenar un tanque de combustible de moto
- 13 pedidos para afrontar el pago mensual del Monotributo categoría A
En comparación con diciembre, la Canasta Básica Total individual pasó de requerir 140 a 147 pedidos, mientras que la Canasta Básica Alimentaria ($689.853, según datos de junio del Indec) aumentó de 63 a 67 pedidos. Las canastas fijadas por Indec miden los límites de pobreza e indigencia, respectivamente. En tanto, la canasta de crianza para un niño promedio subió de 170 a 175 pedidos y la de un bebé pasó de 152 a 156 pedidos.
Los gastos vinculados a la vivienda también mostraron una mayor exigencia. El alquiler de un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 167 a 177 pedidos, mientras que el alquiler promedio aumentó de 244 a 250 pedidos.
El Salario Mínimo Vital y Móvil requirió un pedido adicional frente a diciembre (de 110 a 111) y el Monotributo categoría A pasó de 12 a 13 pedidos. El costo de llenar un tanque de combustible de su moto (3,5 litros), en cambio, permaneció estable en torno a los dos pedidos.

Según la Fundación Encuentro, la estabilidad del índice durante el primer trimestre estuvo explicada principalmente por la actualización registrada en PedidosYa. Sin ese incremento en el valor promedio por pedido, la cantidad necesaria de entregas habría continuado aumentando para la mayoría de los indicadores.
La dinámica fue diferente en Rappi, donde al mantenerse constante el ingreso por pedido, cada aumento en las canastas de consumo o en otros valores de referencia se tradujo en una mayor cantidad de entregas necesarias para alcanzar los mismos niveles de ingreso.
“El coeficiente APP responde al equilibrio entre dos procesos contrapuestos: por un lado, el aumento permanente del costo de vida, que incrementa la cantidad de pedidos necesarios para sostener distintos niveles de consumo; por otro, las actualizaciones del valor del pedido promedio, que mejoran transitoriamente el poder adquisitivo de cada viaje realizado”, explicó la Fundación Encuentro.
En ese sentido, el informe destacó que cuando las actualizaciones de los pedidos no acompañan el ritmo de los precios, el coeficiente aumenta de manera sostenida.
En cambio, cuando se producen mejoras en el valor promedio de cada entrega, el deterioro se revierte parcialmente, aunque sus efectos tienden a perder fuerza con el paso de los meses.
Fuente: Infobae
Rivero. C
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