Crisis en los salones de eventos de San Juan: las reservas caen un 40% y ofrecen hasta 12 cuotas
Ante la retracción del consumo y un duro invierno, el sector registra una baja de hasta el 40% en contrataciones. Para sostener la actividad, los organizadores achican las listas de invitados, eliminan servicios superfluos e implementan financiación de hasta un año.
La caída del consumo y el ajuste de los bolsillos golpearon de lleno a los salones de eventos en San Juan. Según un relevamiento de la Cámara de Salones de Eventos de San Juan (CaSE), que nuclea al 80% de los establecimientos locales, la actividad registra una retracción estimada entre el 30% y el 40% en comparación con el año pasado, profundizada especialmente durante los meses de invierno.
Festejos más chicos y menos invitados
El impacto no solo se refleja en la menor cantidad de reservas para casamientos, cumpleaños de 15 y cenas de fin de año, sino también en una reconversión rotunda del formato de las celebraciones. Las grandes fiestas que antes reunían de 150 a 250 personas quedaron prácticamente relegadas a sectores de mayor poder adquisitivo.
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Listas reducidas: La mayoría de las familias opta por encuentros que no superan los 80 o 100 invitados, una tendencia que se consolidó tras la pandemia y que permite abaratar sustancialmente el costo del catering.
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Recorte de servicios: Para ajustar los presupuestos —calculados actualmente entre 40.000 y 60.000 pesos por persona—, se prescinde de elementos como mantelería compleja, vajilla formal o detalles de decoración, adoptando estilos mucho más descontracturados.
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Egresados a plazos: En el caso de los bailes de fin de curso, las familias pagan cuotas mensuales durante todo el año para poder afrontar el costo total según la cantidad de asistentes.
Estrategias de supervivencia: tarjetas y flexibilidad
Frente a este escenario de escasez de demanda, los dueños de salones debieron flexibilizar sus propuestas comerciales. La herramienta principal para incentivar las contrataciones pasó a ser la financiación con tarjetas de crédito, ofreciendo planes de hasta 12 cuotas sin interés, aprovechando una inflación más estabilizada que otorga previsibilidad.
Además, los establecimientos redujeron sus márgenes de rentabilidad y ajustaron sus tarifas por debajo de la inflación para mantenerse competitivos. “El evento que venga, bienvenido. Si la fecha está libre, hoy hacemos lo que sea”, resumió Ernesto Cortínez, referente de la cámara empresaria.
A pesar de que en las últimas semanas se percibe un leve repunte en las consultas y una desaceleración de la suba de precios, desde el sector advierten que aún falta una recuperación genuina del poder adquisitivo. Mientras tanto, apuestan a la flexibilidad y recuerdan la importancia de contratar espacios debidamente habilitados para garantizar la seguridad de cada celebración.
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