Crece la preocupación en familias de preuniversitarios por los paros docentes
Ante la continuidad del conflicto universitario en San Juan, algunos padres evalúan cambiar a sus hijos de escuela. Los gremios defienden la medida y las autoridades buscan reorganizar las clases para evitar pérdida de contenidos.
El conflicto docente universitario comenzó a impactar de lleno en las familias sanjuaninas. En medio de una nueva semana de paro nacional impulsada por gremios universitarios en reclamo de mejoras salariales y mayor presupuesto, padres de alumnos de los colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) analizan cambiar a sus hijos de institución a mitad de año por la incertidumbre en el dictado de clases.
La medida de fuerza, que se desarrolla desde el martes 26 hasta el viernes 30 de mayo, registra un alto nivel de adhesión en San Juan, según indicaron los sindicatos Adicus y Sidunsj. El alcance se hizo sentir especialmente en establecimientos como la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, el Colegio Central Universitario y la Escuela de Comercio Libertador General San Martín.
La preocupación de las familias crece a medida que el conflicto se extiende. Verónica, madre de un estudiante de un colegio preuniversitario, manifestó su malestar y aseguró que muchas familias comenzaron a evaluar alternativas. “La única opción que nos queda es empezar a buscar otra escuela para nuestros hijos”, expresó.
Según relató, algunos padres ya piensan en concretar el cambio tras el receso invernal. “Hay familias que después de las vacaciones van a mandar a sus hijos a otra escuela. Algunos seguirán porque no consiguen vacantes o no pueden afrontar una cuota privada, pero otros sienten que el año ya está perdido”, sostuvo.
El conflicto también afecta el ánimo de los estudiantes. “Mi hijo dice que fue en vano haberse cambiado de escuela y haber estudiado tanto para ingresar”, comentó la mujer, reflejando el desánimo que atraviesan muchos alumnos.
A pesar de las críticas, reconoció la legitimidad del reclamo salarial docente y la situación presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales. “Nadie cuestiona el reclamo salarial. Todos sabemos cuál es la realidad y que las instituciones nacionales trabajan con presupuestos prorrogados”, señaló.
Desde los gremios docentes sostienen que, pese a las interrupciones, no hubo pérdida de contenidos. La dirigente de Adicus, Edith Liquitay, explicó que las dificultades no responden únicamente a los paros, sino también a la falta de docentes en determinadas materias.
“Muchos profesores dejan la universidad o solicitan licencias, especialmente en los colegios preuniversitarios”, indicó. No obstante, afirmó que se trabaja para reorganizar actividades y optimizar tiempos pedagógicos.
En la misma línea, desde Sidunsj remarcaron que el nivel de acatamiento en los colegios preuniversitarios ronda el 80%.
Mientras tanto, las autoridades escolares intentan sostener la continuidad educativa en un escenario complejo. La directora de la Escuela Industrial, Fernanda Rostagno, explicó que desde comienzos de año se implementaron estrategias para reducir el impacto de las medidas de fuerza.
Entre ellas, destacó la comunicación anticipada con las familias para informar qué docentes adhieren a los paros y cómo se reorganizan las jornadas escolares. Además, señaló que algunos profesores alternan su participación en las huelgas para garantizar avances mínimos en los contenidos.
La institución también confirmó una instancia especial de recuperación académica durante julio. “La primera semana será destinada a la recuperación cuatrimestral”, precisó Rostagno.
En lo que va de 2026, el calendario ya acumula 20 días de paro frente a 27 jornadas efectivas de clases, una cifra que alimenta la incertidumbre entre estudiantes, docentes y familias.
Op: Juan Llarena
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