Crece la crisis en el PJ: cuatro legisladores amagan con armar su propio bloque

Tras la fractura expuesta en la designación del Fiscal General, Paredes, Caparros, Escudero y Ferreyra reavivaron la posibilidad de abrirse de la bancada justicialista. El malestar interno se profundiza y la ruptura parece cada vez más cercana.

La designación del nuevo Fiscal General no solo significó un triunfo para el oficialismo en la Cámara de Diputados, sino que volvió a exponer la fuerte interna que atraviesa al principal bloque opositor, el del Partido Justicialista. En medio de reproches, tensiones y silencios incómodos, cuatro legisladores dejaron entrever nuevamente que podrían abandonar la bancada, reactivando un escenario de ruptura que HUARPE había adelantado meses atrás.

Se trata de Fernanda Paredes; Stella Maris Caparros, de Pocito; Emilio Escudero, de Caucete; y Sonia Ferreyra, de Rawson. Este grupo, que desde hace tiempo mantiene posiciones políticas propias, volvió a mostrarse coordinado en la FNS 2025, donde incluso se fotografió junto, alimentando las versiones de una inminente separación del bloque peronista.

El detonante: la votación del Fiscal General

De acuerdo con fuentes calificadas, el punto de quiebre fue el tratamiento de la designación del Fiscal General. Paredes, una de las voces más críticas dentro del bloque, cuestionó duramente la estrategia adoptada por la conducción de la bancada. Incluso le comunicó al presidente del bloque —y del PJ—, Juan Carlos Quiroga Moyano, que estaba dispuesta a irse si no había cambios en la dinámica interna.

La advertencia cayó en un contexto ya complejo, marcado por el quiebre expuesto en la votación y por un clima interno lejos de la estabilidad que intenta mostrar la conducción partidaria.

Un conflicto que viene desde hace meses

La posibilidad de una fractura no es nueva. En marzo se reveló que estos cuatro legisladores habían empezado a coordinar posiciones por fuera del bloque, reuniéndose de manera autónoma para discutir proyectos y fijar una postura común. Según señalaron fuentes cercanas, esta mesa paralela surgió como respuesta a la falta de incidencia que sentían dentro del espacio uñaquista y como una forma de evitar quedar diluidos en decisiones verticalistas.

Impacto político en la Legislatura

Si la ruptura finalmente se concreta, el PJ perdería fuerza numérica y estratégica dentro de la Cámara. La creación de un nuevo bloque —o un interbloque flexible— podría modificar el equilibrio de poder en debates claves y, al mismo tiempo, otorgar a los cuatro legisladores mayor autonomía de cara al 2025.

Por ahora, ninguno de ellos confirma públicamente su salida, pero dentro del peronismo todos reconocen que la posibilidad es real. Con un bloque golpeado y las heridas de la última votación todavía abiertas, la pregunta que se hacen en los pasillos de la Legislatura ya no es si habrá una fractura, sino cuándo se hará efectiva.

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