Cosechadores alertan por fuerte caída en el pago del tacho de uva: “Se redujo un 30%”
Desde FOEVA denunciaron que esta vendimia se paga hasta 200 pesos menos por tacho que en 2025. Reclamarán una suba en paritarias y aseguran que la crisis del sector impacta de lleno en los trabajadores.
La crisis que atraviesa el sector vitivinícola comienza a sentirse con fuerza en los trabajadores. Desde la FOEVA (Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines) advirtieron que el valor del tacho de uva cayó en promedio un 30% respecto de la vendimia 2025.
En diálogo con Diario de Cuyo, el secretario de prensa del gremio, Daniel Romero, aseguró que el panorama actual es más complejo que el del año pasado. “Calculamos que se redujo el valor del tacho de uva un 30% en promedio”, sostuvo tras un relevamiento en distintas zonas productivas.
Según detalló, hoy se están pagando entre 320 y 350 pesos por tacho, cuando en 2025 el valor rondaba los 550 pesos. La expectativa de los trabajadores era que esta temporada alcanzara los 715 pesos.
Venta sin precio y mercado incierto
Romero explicó que muchos finqueros y trasladistas argumentan que están entregando la uva sin precio fijado a bodegas y concentradoras de mosto, a la espera de una definición del mercado. Esa incertidumbre, señalan, termina trasladándose al pago de los cosechadores.
A comienzos de febrero ya se había generado un fuerte debate en el sector: productores sostenían que la uva común debía pagarse a 300 pesos el kilo, mientras que bodegas ofrecían entre 200 y 210. Desde el Gobierno provincial habían indicado que, al menos para variedades destinadas a mosto, el valor debía ubicarse en torno a los 260 pesos. Sin embargo, hasta ahora no hubo una resolución que ordene el escenario.
El dirigente sindical puso en duda la magnitud de la crisis que plantean algunos sectores empresarios. “Nosotros creemos que no existe la crisis como dicen. Hablan del problema cuando empieza la cosecha para bajar expectativas y sueldos, pero el que exporta lo hace a buen precio”, afirmó.
Sin acuerdo y con pérdida de mano de obra
Romero reconoció que no hubo negociaciones específicas por el valor del tacho entre cosechadores y fincas. “Por una cuestión de necesidad, los que no tienen otra opción terminan aceptando”, explicó. Aunque las fincas logran completar la cosecha, advirtió que se está perdiendo mano de obra calificada.
“Hoy va a levantar la uva el que no tiene otra opción. Antes iba toda la familia porque hacían una diferencia. El que tenía vacaciones aprovechaba para cosechar. Pero quien hoy cobra este precio, si puede el próximo año no vuelve”, señaló.
Ante este panorama, desde FOEVA adelantaron que en la próxima reunión paritaria reclamarán una suba del 3% mensual durante los próximos seis meses para trabajadores estables de viña y bodega, y un incremento del 30% en el valor del tacho para recuperar el poder adquisitivo perdido.
Las negociaciones, según denunciaron, vienen siendo difíciles. “Pedimos algo y ofrecen cero mejoras cuando se sientan a la mesa”, cuestionó Romero.
Ingresos variables y condiciones desiguales
El ingreso de los cosechadores depende directamente de la cantidad de tachos llenados por jornada. Cada uno puede cargar entre 22 y 25 kilos de uva y, según la variedad y la destreza del trabajador, puede completarse en unos cinco minutos.
Sin embargo, el monto final no es uniforme. Influyen factores como el sistema de cosecha —si es tradicional o semicaminizada con bins—, la inversión realizada en la finca, el tamaño del grano y el rendimiento general del viñedo. Además, no todas las fincas trabajan con la misma regularidad: algunas lo hacen a diario y otras solo algunos días por semana.
En ese contexto, los trabajadores aseguran que la actual vendimia presenta uno de los escenarios más complejos de los últimos años para quienes dependen del tacho para sostener sus ingresos.
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