Con el apoyo del PRO, el kirchnerismo logró quórum en el Senado para debatir los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla
Con lo justo, Unión por la Patria logró poner en marcha la sesión convocada para rechazar los pliegos para la Corte Suprema. El Frente PRO y la UCR fueron clave para reunir el quórum. El oficialismo intentó desactivar el debate minutos antes de su puesta en marcha.
“Están los 34”, dijeron desde Unión por la Patria en la noche previa a la sesión. El bloque que conduce José Mayans se reunió en medio del feriado por el 2 de abril para “tomar asistencia” y delinear la estrategia de la sesión. De todas maneras, el flamante bloque Convicción Federal, que se ubica bajo el paraguas de UP pero que busca desmarcarse de la titular del PJ, Cristina Kirchner, tuvo una baja al momento de la sesión, que fue la jujeña Moisés, que se hizo presente apenas arrancó la sesión.
Intentos fallidos
En la previa a la sesión, se celebró la reunión de Labor Parlamentaria, comisión que integran las autoridades de los bloques, a fin de ultimar los detalles. En ese contexto, el jefe del bloque oficialista, Ezequiel Atauche, hizo un último intento para que la sesión no llegase a buen puerto.
Propuso que Abdala firmara un decreto para suspender la sesión. Y, de esta manera, ganar tiempo. Como fuere, solo los propios aceptaron la propuesta. El jujeño se ganó algunas bromas por parte de los popes de UP, Juliana Di Tullio y Mayans. En tono de broma, le dijeron que el asesor todo terreno del presidente Javier Milei, Santiago Caputo, se anoticiaría de que hizo ese intento. «Cuando una mujer te dice que no, es no», acotó el formoseño.
Como fuere, las sospechas son que hubo llamados, a último momento, de Casa Rosada a los gobernadores de la UCR ya que, si bien en la reunión de bloque del martes los senadores del partido centenario habían acordado dar quórum, no lo hicieron. Más de un jefe provincial «trabajó para que no haya sesión», según pudo saber Ámbito, a raíz de la falta de contactos por parte de funcionarios del Gobierno nacional. «Si quieren que no bajemos, que nos llamen», es la postura que vienen teniendo. ¿Habrán llamado?
En el bloque rechazan esa versión. Aseguran que estaban reunidos en la oficina del bloque y que «el quórum se consiguió mientras bajábamos las escaleras». Como fuere, los radicales se sentaron en sus bancas, y, según fuentes de ese espacio, salvo algunas excepciones, que no serían más de 3 o 4, rechazarían ambos pliegos.
García-Mansilla, ¿afuera?
El caso de García-Mansilla es la crónica de una derrota anunciada. Para la aprobación de un pliego, se requiere el aval de dos tercios de los presentes. Visto desde otra óptica, con el rechazo de 25 senadores, cualquier pliego fracasa.
En el caso del académico, desde que se conoció su postulación, estuvo más cerca de los 25 votos en contra que de los dos tercios a favor. En principio, porque UP, que cuenta con 34 senadores, siempre se expresó en contra de su postulación, por sus posicionamientos “conservadores”. Por caso, está en contra de la legalización del aborto. Su decisión de haber aceptado jurar tras haber sido nombrado por decreto, pese a que en su audiencia pública aseguró que no aceptaría conformar el Máximo Tribunal por esa vía, no hizo más que acrecentar los rechazos.
Tal es así que el magistrado, que hoy integra la Corte, no solo no fue avalado por el Senado. Sino que, al día de hoy, apenas reunió firmas de rechazo. Al dictamen de rechazo de UP se le sumó el de Tagliaferri y Lousteau. Ambos fundamentaron, entre otros ítems, no avalar a un candidato que se contradijo públicamente. Pusieron la lupa en el valor de su palabra.
Y los pronunciamientos en su contra siguen. Se le sumó el de Vigo, que anticipó que rechazará ambos pliegos, en repudio a los nombramientos “en comisión”. Es probable que más radicales rechacen su postulación bajo este mismo argumento.
Ahora bien, el caso de García-Mansilla podría prolongarse más allá de la sesión. Su rechazo podría abrir una batalla judicial. Es que la biblioteca en torno a si debe o no permanecer dentro de la Corte está dividida.
Para algunos, entre los que se encuentra el Gobierno y el propio García-Mansilla, al haber prestado juramento frente a los cortesanos, ya es miembro del Máximo Tribunal hasta el 30 de noviembre, día en que vencen los nombramientos en comisión. La única vía por la que podría ser removido, insisten en este lado de la biblioteca, es a través de un juicio político.
Del otro lado de la biblioteca, con la presidenta de la comisión de Acuerdos, Tagliaferri, a la cabeza se ubican los que plantean que, de recibir el rechazo por parte del Senado, el académico “deja de ser juez de la Corte automáticamente”.
Frente a un panorama que divide aguas, el asunto podría judicializarse e, incluso, culminar en la Corte Suprema. Es decir, el Máximo Tribunal debería pronunciarse sobre un tema que lo tiene como protagonista.
Lijo, más complicado
“Hasta el lunes, era una derrota y la otra en duda”, dijeron desde La Libertad Avanza a este medio. Es decir, los libertarios daban por descontado que el pliego de García-Mansilla naufragaría. Pero no necesariamente el de Lijo. ¿El motivo? El nombre del juez de Comodoro Py divide aguas en UP. Por eso, los 25 votos en contra no estaban garantizados. En la bancada, que tiene la llave para definir el futuro de ambos candidatos, estimaban que, como mucho, unos 20 votarían en contra.
Tras el encuentro del bloque, anoche, ese número habría ascendido a 25. Son varios los peronistas que se sumaron al rechazo luego de que el magistrado aceptara (aunque después no juró porque la Corte no le aceptó su licencia) asumir por decreto.
A esta veintena se le sumaron más votos en contra. Entre ellos, una vez más, el de Vigo y el de al menos una parte del Frente PRO. Es probable que Luis Juez no sea el único de los 7 senadores de esa bancada que rechace su pliego. El martes decidieron dar quórum y rechazarlo, en consonancia con los pronunciamientos públicos del fundador del partido amarillo, Mauricio Macri. Hasta hace apenas unos días, el cordobés era el único que repudiaba públicamente esta postulación.
En igual sentido avanzaría la UCR, que cuenta con 13 bancas. También el martes se reunió la bancada que preside Vischi y el grueso se pronunció a favor de dar quórum y rechazar ambos pliegos. Son pocos los senadores del partido centenario que se pronunciaron en contra de Lijo: Lousteau, Blanco y Carolina Losada.
A esto hay que sumarle el rechazo de Paoltroni, quien desde que se conoció la postulación de Lijo –que benefició al gobernador de su provincia, Gildo Insfrán, en la causa The Old Fund— se expresó en público. Los cuestionamientos que le dirigió al asesor presidencial Santiago Caputo, impulsor de los dos pliegos, le valió la expulsión de la bancada oficialista.
Salvo que el oficialismo active algún plan de último momento, como hizo más de una vez desde que es Gobierno, todo indica que Javier Milei se anotará una doble derrota en el Senado. Derrota que, a modo de consuelo, lo encontrará en Mar-A-Lago, a la búsqueda de un guiño de Trump, en el marco de las negociaciones con el FMI.
Fuente: ÁMBITO
Por: G. Herrera
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