Compras en Chile y ventas online: un doble impacto que complica al comercio sanjuanino
La migración del consumo hacia el exterior y el crecimiento del e-commerce provocaron una caída cercana al 25% en las ventas locales durante 2025. El avance de los importados y el cambio del contexto regional profundizan el escenario.
El comercio de San Juan atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, marcado por un cambio profundo en los hábitos de consumo. El auge del comercio electrónico y las compras en Chile se consolidaron como dos factores clave que debilitan al comercio tradicional y generan un fuerte impacto en la economía local.
Durante 2025, las ventas del sector comercial sanjuanino registraron una caída cercana al 25%. Este retroceso refleja el volumen de compras que dejaron de realizarse dentro de la provincia y se trasladaron tanto a plataformas digitales —nacionales e internacionales— como al consumo en el exterior. Lejos de revertirse, la tendencia parece profundizarse de cara a 2026.
El crecimiento sostenido del e-commerce se presenta como uno de los mayores desafíos. Cada vez más consumidores optan por comprar productos a través de internet, que llegan directamente a sus domicilios. Este modelo resulta más rentable para las empresas por la reducción de costos fijos y de cargas impositivas asociadas a los locales físicos. Como consecuencia, se observa una menor presencia de franquicias y comercios tradicionales en distintas ciudades del país, con impacto directo en el empleo.
A este panorama se suma el avance de los productos importados, que en algunos rubros ya concentran cerca del 70% de las ventas. La diferencia de precios frente a la producción nacional impulsa el consumo de mercadería extranjera, especialmente en sectores como electrónica, bazar y regalería, con proyección de expansión hacia el rubro alimenticio en los próximos meses.
En paralelo, un informe económico reciente analizó la competitividad del turismo de compras en Chile y aportó un dato relevante: viajar al país vecino ya no resulta tan conveniente como en años anteriores, particularmente para los sanjuaninos. La apreciación del peso chileno y el aumento de los costos en dólares redujeron de manera significativa el margen de ahorro que históricamente impulsó estos viajes.
El nuevo contexto macroeconómico chileno generó una baja del dólar en ese país, encareciendo el consumo para los turistas argentinos. Con una cotización promedio cercana a los 900 pesos chilenos por dólar y una paridad que ubica al peso chileno en torno a 1,67 pesos argentinos, los gastos en alojamiento, combustible, alimentación y compras se volvieron sensiblemente más altos.
Si bien Chile continúa ofreciendo variedad en tecnología, indumentaria y artículos para el hogar, la ecuación económica ya no resulta tan favorable como antes. Sin embargo, este cambio no alcanza por sí solo para revertir el daño acumulado en el comercio local. Frente a este escenario, el desafío para el sector comercial de San Juan será redefinir estrategias, mejorar la competitividad y adaptarse a un mercado cada vez más exigente, con el objetivo de evitar nuevos cierres y la pérdida de puestos de trabajo.
Si querés, puedo hacer una versión más corta para web, un enfoque más político-económico o una nota con testimonios del sector comercial.
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