Comienza el debate por la línea de 500 kV que podría redefinir el futuro minero de San Juan

El ENRE realizará este lunes una audiencia pública para analizar la obra impulsada por Vicuña. La ampliación energética es clave para abastecer grandes proyectos mineros y ya genera debate entre las principales compañías del sector.

Una de las obras energéticas más relevantes para el futuro de la minería sanjuanina comenzará a discutirse este lunes 1 de junio en una audiencia pública convocada por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE). Se trata del proyecto impulsado por Vicuña para ampliar la capacidad de transporte eléctrico desde 132 kV hasta 500 kV, una infraestructura estratégica para acompañar el crecimiento de los grandes emprendimientos mineros que avanzan en la provincia.

La iniciativa contempla una inversión estimada en 500 millones de dólares y apunta a resolver una demanda clave para el desarrollo del sector: garantizar disponibilidad energética suficiente para proyectos de gran escala, especialmente los vinculados a la producción de cobre.

La convocatoria del ENRE fue habilitada luego de distintos planteos presentados ante el organismo nacional, entre ellos uno formulado por el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), que solicitó abrir el debate público antes de avanzar con definiciones sobre una obra considerada estratégica y de impacto a largo plazo para San Juan.

El proyecto y la discusión de fondo

El esquema presentado por Vicuña prevé que la empresa financie inicialmente la construcción de la nueva línea eléctrica y luego recupere parte de esa inversión mediante mecanismos asociados a los ingresos futuros que genere el sistema.

Sin embargo, el punto que concentra mayor atención es el pedido de prioridad de acceso sobre una porción significativa de la capacidad disponible una vez finalizada la ampliación.

Ese planteo encendió alertas dentro del sector, ya que otras compañías mineras también proyectan utilizar esa infraestructura para abastecer sus propios desarrollos.

La discusión no se limita al aspecto técnico o financiero. Lo que está en juego es cómo se distribuirá una obra clave para el crecimiento minero de las próximas décadas y bajo qué reglas podrán acceder a ella los distintos actores del sector.

Empresas que expondrán

Entre las firmas que participarán de la audiencia se encuentra McEwen Copper, a cargo del proyecto Los Azules. La compañía manifestó diferencias respecto al esquema propuesto y sostiene que cualquier prioridad de uso debería limitarse exclusivamente a la capacidad necesaria para quien asuma el financiamiento, sin restringir futuras conexiones.

También tomará parte Glencore, a través del proyecto El Pachón, que expresó interés en utilizar la futura infraestructura en las próximas etapas de desarrollo de su iniciativa cuprífera.

En la misma línea se presentará Golden Mining, vinculada al proyecto Hualilán, que planteó la necesidad de garantizar disponibilidad energética suficiente para acompañar la expansión de sus operaciones.

Cada una de las empresas inscriptas contará con diez minutos para exponer sus argumentos ante las autoridades regulatorias y el resto de los participantes.

Una definición estratégica

La ampliación a 500 kV es considerada por especialistas y referentes del sector como una condición indispensable para sostener el crecimiento simultáneo de varios proyectos mineros en San Juan.

El avance de iniciativas cupríferas de gran escala plantea una demanda energética sin precedentes para la provincia, por lo que la definición que surja de esta audiencia tendrá impacto directo sobre la planificación minera y energética de los próximos años.

Por eso, lo que se debata este lunes no solo definirá el futuro de una obra de infraestructura: también podría establecer las reglas de acceso a la energía para uno de los sectores llamados a convertirse en el principal motor económico de San Juan.

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