Cobre en ebullición: la minería proyecta una década récord y exige acelerar inversiones en la Argentina

La Expo San Juan Minera 2026 consolidó el clima de optimismo en torno al cobre argentino. Empresarios y ejecutivos internacionales coincidieron en que el país vive un cambio histórico para el sector, aunque advirtieron que la oportunidad dependerá de acelerar inversiones, obras de infraestructura y definiciones regulatorias.

San Juan volvió a convertirse en el centro de la minería argentina y latinoamericana durante la Expo San Juan Minera 2026, una edición marcada por el optimismo del sector frente al avance de los proyectos de cobre. Empresarios, operadoras, proveedores y ejecutivos internacionales coincidieron en que la provincia atraviesa un punto de inflexión histórico, aunque advirtieron que el gran impacto económico y laboral llegará de manera gradual, principalmente desde 2027.

Uno de los anuncios centrales fue realizado por Leonardo Guevara, de Vicuña, quien confirmó que la prioridad inmediata será avanzar con la línea eléctrica de 500 KV, considerada estratégica para sostener el desarrollo del cobre en San Juan. En paralelo, la compañía ya inició movimientos concretos con la incorporación de 60 operarios para maquinaria pesada y nuevas licitaciones vinculadas a servicios de hotelería y gastronomía para Vicuña y Veladero.

La feria también mostró el fuerte posicionamiento de proveedores internacionales que buscan instalarse en la provincia. Empresas como Finning Cat, Epiroc y FLS anunciaron ampliaciones operativas, programas de capacitación y nuevas inversiones. En el caso de FLS, la firma confirmó que abrirá su primera oficina en San Juan en los próximos meses y luego avanzará con talleres de mantenimiento que generarán alrededor de 150 puestos de trabajo.

Sin embargo, el gran debate giró alrededor de la infraestructura y la necesidad de acelerar definiciones. La expectativa del sector está puesta en nuevas obras viales, financiamiento energético, informes técnicos y futuras presentaciones al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Proyectos como Vicuña y Los Azules continúan avanzando hacia sus decisiones finales de inversión, mientras que otros desarrollos como Altar y Lunahuasi también podrían sumarse durante este año.

En ese contexto, la Cámara Minera de San Juan renovó formalmente sus autoridades y planteó una estrategia orientada a acompañar el salto de escala que proyecta la industria. El objetivo será fortalecer la articulación con el Estado y coordinar una planificación técnica capaz de administrar proyectos que ya compiten entre los más importantes del mundo.

Uno de los discursos más fuertes de la exposición fue el de José Morea, Country Director de Vicuña Corp, quien vinculó directamente el nuevo escenario regulatorio con la aceleración de inversiones. “La estabilidad regulatoria y el cambio en la Ley de Glaciares deberían acelerar inversiones en San Juan”, sostuvo.

Morea afirmó que el principal desafío será consolidar consensos sociales y profundizar la integración con comunidades, trabajadores y proveedores locales. Además, destacó que la percepción internacional sobre la Argentina mejoró significativamente a partir de las señales de estabilidad jurídica y apertura a las inversiones. “Si seguimos evolucionando hacia mejores prácticas internacionales, San Juan puede subir todavía más en la consideración global”, señaló.

El ejecutivo también advirtió sobre uno de los principales cuellos de botella que enfrenta el sector: la infraestructura pública. Con varios proyectos de escala mundial avanzando en simultáneo, las necesidades energéticas, viales y logísticas comienzan a tensionar la capacidad provincial. “Existe un desacople entre la infraestructura privada y la infraestructura pública y eso requiere mucha coordinación y confianza”, planteó.

En la misma línea, Marcelo Álvarez, vicepresidente de Asuntos Gubernamentales Latam de Barrick Mining Corporation, aseguró que San Juan está ingresando en una etapa minera “mucho más grande” que la que representó Veladero. “Lo que viene es diez veces más grande y requiere de toda la sociedad”, afirmó.

Álvarez remarcó además que el nuevo ciclo minero demandará una Cámara Minera más técnica y profesionalizada, y advirtió que la licencia social todavía deberá construirse de manera permanente. “Que hoy exista mayor acuerdo político e interés empresario no significa que exista automáticamente consenso social”, expresó.

Otro de los focos de atención estuvo puesto en Vicuña, el megaproyecto que integra Josemaría y Filo del Sol bajo el control conjunto de BHP y Lundin Mining. Durante las Argentina Cobre Sessions, Ron Hochstein, CEO global de Vicuña, confirmó que quedó destrabado el conflicto judicial que limitaba el uso de rutas en La Rioja y anunció el regreso inmediato de las operaciones logísticas.

Hochstein aseguró además que el apoyo de las comunidades fue determinante para resolver el conflicto y reveló la magnitud global que tendrá el distrito minero. Según explicó, la combinación entre Josemaría y Filo del Sol permitirá desarrollar una operación con más de 70 años de vida útil, posicionándose entre las mayores minas de cobre, oro y plata del mundo.

La inversión inicial estimada para el proyecto alcanza los u$s18.100 millones, incluyendo más de u$s1.400 millones destinados a infraestructura. La compañía ya desembolsó cerca de u$s800 millones en ingeniería y obras preliminares y trabaja para que la decisión final de inversión llegue antes de fin de año.

El escenario del cobre también estuvo dominado por Glencore. Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, confirmó que la compañía busca reactivar Alumbrera para volver a colocar cobre argentino en el mercado internacional en 2028, utilizando la infraestructura existente como puente hacia Agua Rica y Pachón.

Sobre Pachón, el ejecutivo fue contundente: “Se va a desarrollar a máxima capacidad”. Además, organizó el debate alrededor de cuatro ejes que, según explicó, la minería deberá responderle a la sociedad: empleo, agua, desarrollo local e infraestructura.

“La minería puede convertirse en uno de los grandes motores de generación de trabajo formal”, sostuvo Pérez de Solay, aunque también reconoció la necesidad de abordar los problemas estructurales vinculados al agua y la infraestructura provincial.

En relación con este último punto, dejó una de las definiciones más comentadas de la exposición. “Las mineras no deberían financiar infraestructura. Nosotros podemos garantizar demanda y contratos, pero las obras deben desarrollarlas quienes saben hacer infraestructura”, afirmó.

La exposición también reflejó el creciente interés internacional sobre proyectos como Altar, Hualilán y Los Azules. Javier Robeto, VP & Country Manager de Altar para Aldebaran Resources, confirmó que la compañía continúa buscando financiamiento internacional para avanzar con la prefactibilidad del proyecto y destacó el fuerte interés de capitales extranjeros.

Por su parte, Sonia Delgado, directora ejecutiva de Challenger Gold, celebró la reactivación de Hualilán después de 17 años y destacó el nuevo clima político para el sector. En tanto, Michael Meding, CEO de Los Azules para McEwen Copper, aseguró que en los últimos dos años “la situación cambió 180 grados” para conseguir financiamiento internacional. “Antes me decían: ‘qué interesante proyecto, lástima que está en Argentina’. Hoy eso cambió”, relató.

El ejecutivo destacó además una ventaja competitiva clave de San Juan: la posibilidad de obtener permisos en tiempos relativamente razonables frente a otros países mineros como Canadá, China o Perú.

Desde el sector financiero también coincidieron en que el RIGI representa una herramienta importante para impulsar inversiones, aunque remarcaron que no alcanza por sí solo. Federico Elewaut sostuvo que el desarrollo minero requiere estabilidad macroeconómica, seguridad jurídica, consensos políticos y una cadena industrial preparada para sostener proyectos de largo plazo.

El ejecutivo recordó además que el riesgo país sigue impactando sobre el costo del financiamiento argentino, aunque destacó que la calidad de los recursos minerales continúa despertando fuerte interés entre inversores internacionales.

La combinación entre estabilidad macroeconómica, adecuación de la Ley de Glaciares, proyectos de clase mundial y el nuevo marco de incentivos terminó consolidándose como el eje dominante de la Expo San Juan Minera 2026. Entre empresarios, funcionarios y proveedores, la sensación predominante fue que el cobre argentino finalmente comenzó a entrar en su etapa decisiva.

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