Buscan modernizar la planta de agua de Divisadero tras las crecientes y años de reclamos vecinales

Luego de las denuncias por la falta de obras y el impacto de las tormentas, el municipio de Sarmiento avanza en un proyecto para renovar la planta potabilizadora y asistir a Guanacache ante la crisis del riego.

La crisis hídrica en el sur de San Juan volvió a quedar en evidencia tras las recientes tormentas y las denuncias vecinales por la falta de obras. En este contexto, la Municipalidad de Sarmiento confirmó que trabaja en un proyecto integral para mejorar la planta de agua potable de Divisadero, una infraestructura clave que abastece a más de 400 personas y que funciona desde hace más de tres décadas sin reformas estructurales.

El reclamo de las comunidades de Divisadero y Guanacache, que DIARIO HUARPE hizo público el pasado 26 de noviembre, se intensificó luego de que una fuerte creciente del Río del Agua destruyera las precarias tomas existentes, dejando a los vecinos sin suministro de agua para consumo humano y riego.

La situación derivó, a fines del año pasado, en una denuncia formal ante la Defensora del Pueblo, donde las comunidades solicitaron investigar la presencia de diques privados aguas arriba y la histórica ausencia de inversión pública en ambos distritos.

Un reclamo histórico

El secretario de Obras del municipio de Sarmiento, ingeniero Eduardo Moreno, reconoció que la planta potabilizadora de Divisadero no ha sido intervenida desde su puesta en funcionamiento y que su sistema actual resulta altamente vulnerable ante las crecientes, que arrastran greda y obstruyen la captación de agua.

“La planta fue gestionada durante años por comisiones vecinales y nunca tuvo una mejora de fondo. Eso explica por qué cada tormenta deja a la comunidad sin agua durante días”, explicó el funcionario.

Innovación técnica: galerías de infiltración

El proyecto municipal apunta a modificar de manera sustancial el sistema de captación. La propuesta incluye la construcción de una galería de infiltración, un mecanismo similar al utilizado en el partidor San Emiliano, en el río San Juan.

Este sistema consiste en cañerías perforadas enterradas bajo el lecho del río, que permiten captar agua previamente filtrada por el suelo, evitando la obstrucción por sedimentos durante las crecidas. “Con este tipo de captación ya no tendrían el problema de quedarse tres o cuatro días sin agua cada vez que baja una creciente”, explicó Moreno.

El plan también contempla mejorar el sistema de filtrado e ingreso de agua a la planta, manteniendo como respaldo la captación superficial actual y un pozo existente.

Plazos y ejecución

Según estimó el secretario de Obras, el informe técnico definitivo estaría listo durante los primeros diez días de febrero. A partir de allí se avanzará con el presupuesto y la planificación de las obras.

Mientras que las mejoras en bombeo y filtrado podrían ejecutarse en el corto plazo, la construcción de la galería de infiltración y el traslado de unos 700 metros de cañería representan la etapa más compleja y costosa. Estas tareas solo podrán realizarse a partir de marzo, una vez finalizada la temporada de crecientes.

De manera preventiva, el municipio ya envió maquinaria pesada a la zona para proteger la infraestructura existente. Una cargadora trabajó en la toma de Divisadero para evitar que la erosión de la barranca siga afectando la cuneta que alimenta la planta y el sistema de riego.

Asistencia para Guanacache

La problemática también afecta a Guanacache, donde unas 250 personas dependen del sistema de riego para la producción agrícola. Actualmente, las acequias se encuentran seriamente dañadas por las crecientes.

Ante el reclamo del celador Raúl Calderón y de los productores locales, Moreno aseguró que el municipio coordinará asistencia inmediata. Si bien el mantenimiento de los canales corresponde a la Dirección de Hidráulica, desde la comuna se comprometieron a colaborar con retroexcavadoras para acelerar la limpieza de los cauces.

“Cada vez que hay una creciente, las tomas se rompen y los productores tienen que rehacerlas a pico y pala. Si está dentro de nuestras posibilidades, vamos a aportar las herramientas necesarias”, afirmó el funcionario.

Hasta el momento, la intervención de Hidráulica provincial ha sido nula, pese a los pedidos formales realizados por las comunidades y el municipio. La asistencia municipal busca romper con un ciclo histórico de desinversión y precariedad que afecta a estas localidades rurales del sur sanjuanino.

Con el informe técnico próximo a finalizarse, los vecinos de Divisadero y Guanacache esperan que los anuncios se concreten en obras que garanticen, de una vez por todas, el acceso al agua como derecho básico.

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