El conflicto desatado por el escándalo de Branka Motors suma un nuevo capítulo. La Dirección de Defensa al Consumidor de San Juan confirmó que ya recibió 163 denuncias formales contra la concesionaria y advirtió que, si la empresa no se presenta a la audiencia de conciliación convocada, podría enfrentar una multa millonaria.
La titular del organismo, Fabiana Carrizo, explicó a DIARIO HUARPE que la audiencia está prevista para este viernes 30 de enero a las 10 de la mañana, en la sede de Defensa del Consumidor. “Esperamos que los dueños de la empresa o un representante legal se presenten. Caso contrario, avanzaremos como lo establece la ley”, señaló.
Según detalló la funcionaria, los reclamos de los damnificados responden a incumplimientos contractuales, principalmente por la falta de entrega de motos, documentación incompleta o directamente la no entrega de las unidades pese a haber abonado sumas de dinero. “Los consumidores quedaron claramente vulnerados en sus derechos”, afirmó Carrizo.
En caso de que la audiencia fracase por la inasistencia de la empresa, Defensa del Consumidor iniciará un sumario administrativo colectivo, que reunirá todas las denuncias individuales y servirá además como antecedente para eventuales acciones judiciales. “Si no se presentan, aplicaremos la multa máxima, que en este tipo de casos puede alcanzar unas 2.000 canastas básicas”, indicó.
Carrizo remarcó que la aplicación de sanciones es hoy la herramienta más efectiva que tiene el organismo para proteger a los perjudicados. “Estamos acelerando los procedimientos como marca la ley. Esta ya es una causa colectiva”, sostuvo.
Asimismo, advirtió que la única manera de revertir la situación es que la concesionaria cumpla con las entregas pactadas y regularice la documentación, ya que muchos usuarios aún no pudieron patentar los vehículos adquiridos.
En paralelo al proceso administrativo, cada damnificado podrá avanzar con su reclamo en la Justicia, un camino que —según aclararon desde el organismo— suele ser más extenso y complejo.
Tras el estallido del escándalo, Branka Motors difundió un breve comunicado en su cuenta de Facebook, donde aseguró que la empresa “está presente”, que se encuentra “ordenando cada situación” y que las operaciones comerciales permanecen suspendidas mientras avanzan por las vías formales.
Sin embargo, entre los denunciantes crece la preocupación por una eventual quiebra de la firma, lo que podría dificultar la recuperación del dinero invertido.
La audiencia conciliatoria será clave. Si la empresa no responde al llamado oficial, Defensa del Consumidor avanzará con la aplicación de una millonaria multa.
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